La profesión de Alma

Categoría: Santiago de Cuba
Escrito por ODETTE ELENA RAMOS COLÁS
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Alma Rosa“Esta es la oportunidad que me dio la vida para, a través de mis cuidados, ayudar a las personas a restablecer y mantener su salud. Además, es reconfortante saber que con la labor que uno hace se puede dar felicidad a los otros, sobre todo si se trata de que las mujeres tengan sus hijos sin dificultad”.

Así se expresaba Alma Rosa Hidalgo Limonta, refiriéndose a la profesión que escogió y ejerce hace unos 26 años: enfermera. Hoy se desempeña como jefa de la sala de servicios preoperatorios para cirugía ginecológica, en el santiaguero Hospital Materno Sur “Mariana Grajales”, también conocido como Clínica de los Ángeles.

enfermeria1“Decidí ser enfermera no solo para curar, sino para prevenir, y en la medida en que fui involucrándome en mi especialidad sentí mucho más amor por esta. Me di cuenta que con mi esfuerzo -y no con tanto esfuerzo porque cuando uno tiene amor por lo que hace, realiza el trabajo con dedicación y ni siquiera lo siente-, y con el compromiso hacia el ser humano, puedo dar calidad de vida y satisfacción a las pacientes y sus familias.

“Con los cuidados adecuados, con nuestra preparación y preocupación constante, independientemente de que el gobierno se ocupe de ofrecernos cursos de pregrado y posgrado, con la consciencia y la profesionalidad individual, conseguimos que las madres salgan con sus bebés en los brazos y damos a la sociedad un nuevo ser, que nace bajo condiciones óptimas.

“Por otro lado, si una mujer en edad fértil presenta afecciones que la invalidan para procrear, limitan su actividad sexual, y pueden conllevarla a corto, mediano o largo plazo, a una gravedad, nuestro fin es ayudarla a que salga con ese problema ginecológico resuelto”, argumentó.

enfermeria3El servicio de la sala de Alma, atiende afecciones como: fibroma uterino, quistes de ovarios, cáncer in situ, nódulo de mamas, hiperplasia endometrial, y otras. Si a estos problemas físicos se suma el deseo de la mayoría de las pacientes de crear una familia, y que de alguna manera tales condiciones de salud interfieren en la obtención de este anhelo, las féminas se afectan también psicológicamente.

De ahí que, al decir de esta especialista, los retos de la enfermería hoy en Santiago de Cuba y en su hospital, redundan fundamentalmente en “lograr que todas las personas que vengan al centro se vayan satisfechas con la atención que le damos, pues en ocasiones podemos evitar quejas o alguna insatisfacción solamente con una sonrisa. Hay cosas que al paciente no le preocupan y a veces lo expresamos, sin percatarnos; eso está muy relacionado con el cumplimiento de la ética médica, y tenemos que hacer eco de esa profesionalidad que nos caracteriza.

“Así mismo, precisamos de una mayor integración con el equipo básico de salud, en cuanto a la labor educativa y preventiva que modifique los hábitos y conductas, para que no se afecte el binomio madre e hijo; de igual forma tenemos que continuar luchando contra el bajo peso al nacer, que es algo que nos afecta mucho”, y apuntó además:

“Otro reto es contrarrestar las afecciones crónicas no transmisibles asociadas al embarazo como la hipertensión arterial; evitar el embarazo precoz, porque tenemos muchas adolescentes gestantes y eso no solamente acarrea un problema desde el punto de vista físico, sino también social, pues tienden a dejar los estudios, y no cuentan con los recursos para enfrentar esa nueva responsabilidad como madre.

“Y, claro está, que toda la mujer santiaguera que venga a este hospital salga con su niño en brazos, para que se mantenga la felicidad de la familia, sobre todo con un bebé y una mujer sanos y con calidad de vida”.

La enfermería es una profesión del alma, por eso el nombre de esta mujer virtuosa encaja perfecto con su quehacer diario. Pero la verdad, no importa si le llamamos Alma Rosa, Zoila, Norka, Berta, Isabel, o simplemente “seño”; lo que realmente concierne es que a ninguna enfermera le falte nunca vocación, entrega, responsabilidad, altruismo, compromiso y, por encima de todo, el amor y la voluntad de vivir para los demás.

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