En el mes de octubre de 2015 Sierra Maestra visitó los pasillos de la sede Julio Antonio Mella, en la Universidad de Oriente (UO), tras hechos noticiosos vinculados con el proceso evaluativo que allí se sostenía como parte de la acreditación de la carrera de Ingeniería Química de la Casa de Altos Estudios.
En el trabajo publicado en aquel momento referimos que riguroso era el método de escudriñamiento para la evaluación y que el equipo para ejecutarlo estaría conformado por doctores, especialistas y profesores titulares de varias universidades del país. Afirmábamos, además, que la carrera en cuestión ameritaba ser galardonada con la más alta condición.
Hoy nos complacen las buenas nuevas emanadas del pleno de la Junta de Acreditación Nacional, realizado el presente mes, que legitiman de modo oficial la Excelencia de la carrera de Ingeniería Química en la UO. Al respecto, y para conocer cómo ha impactado esta noticia al interior de la institución educativa, dialogamos con la Dra. C. Dania Del Toro Álvarez, Decana de la Facultad de Ingeniería Química y Agronomía.
¿Cuál es la importancia de este proceso de acreditación?
La acreditación de Ingeniería Química (IQ) es un proceso como el que sucede en todas las carreras, o como el que debe acontecer en todas aquellas carreras de la UO que todavía no lo han atravesado. Posee una alta importancia pues evalúa y legitima la pertinencia e impacto social de la carrera, a los profesores y el personal, los estudiantes, la infraestructura y el currículum.
¿Cuáles fueron las principales debilidades de IQ develadas en el proceso de acreditación?
Las debilidades señaladas fueron mínimas comparadas con el número de fortalezas. Al respecto puedo mencionar que IQ, como la mayoría de las carreras de la UO, no posee una infraestructura propia; sin embargo, tenemos como ventaja la vinculación con diferentes entidades del territorio y de la región oriental. Esto significa que muchas de las habilidades que los estudiantes no pueden lograr en un laboratorio propio de la carrera las adquieren en procesos industriales o en entidades que cuentan con laboratorios y alta tecnología.
¿En qué momentos de los estudios se materializa ese vínculo?
Se materializa a través del vínculo laboral investigativo que realizan los estudiantes y que comienza desde el primer año. Es decir, desde su ingreso el alumno conoce sobre la industria de IQ, cómo es el proceso y qué cosas hacer para poder transformarlo.
Dentro de las entidades con las cuales sostenemos una estrecha relación se destacan, por ejemplo, la Refinería de Petróleo Hermanos Díaz, la Empresa Cervecería Hatuey Santiago, la Corporación Cuba Ron, la pasteurizadora, la fábrica de helados, la Geominera y otras; de modo que no se ve limitada la calidad de la carrera. En tal sentido tenemos gran satisfacción pues en las entidades del territorio, y fuera de este, es reconocida la calidad de los egresados nuestros, algo que en este proceso de acreditación también se ha podido constatar.
Hablemos de otras fortalezas
Si tuviera que remarcar una fortaleza dentro de este proceso sería la actuación que tuvieron los estudiantes en el mismo. Ellos constituyeron una parte esencial pues demostraron su formación a través de un proceso evaluativo engorroso y lo hicieron con excelentes resultados.
Otra parte notable radicó en las entrevistas de los mismos con los acreditadores, donde estos últimos quedaron maravillados con el sentido de pertenencia que mostraron por la carrera. Los estudiantes dieron criterios muy favorables acerca de su formación en la academia y reconocieron, satisfechos, que cuentan con un claustro de excelencia.
Pudiera mencionar muchas fortalezas pero, si el objetivo primero de nosotros radica en formar un estudiante integral, creo que lo esencial radica en esa satisfacción que posee el alumnado con su formación en la academia.
¿Qué significación posee este resultado para el claustro?
En aquella reunión de conclusión del proceso evaluativo, cuando aún no teníamos los resultados, se sucedieron vivencias muy emotivas para la Facultad. Realmente para nosotros esta acreditación constituye uno de los procesos más importantes que hemos atravesado. Lo digo porque es esta la tercera vez que la carrera de IQ se acredita, pero es la primera vez que se alcanza la Excelencia.
En la primera y segunda ocasiones tuvimos la suerte de contar con la presencia de profesores de muchísimos años de experiencia, gracias al prestigio de los cuales radica en la UO el Centro Rector de la carrera de IQ. Hoy, en la tercera acreditación, para nosotros tiene una gran significación el haber enfrentado un proceso tan importante y alcanzar excelentes resultados aun con la ausencia de aquellos profesores de antaño, aquellos que nos enseñaron cómo organizar y desarrollar todo el proceso formativo y de investigación para alcanzar el resultado que queríamos.
Sentimos, por tanto, el orgullo de haber sido formados por esa prestigiosa masa profesoral y dedicamos los logros a los que nos están presentes; especialmente al Doctor Ángel René Viera Bertrán, quien desde el comienzo del Centro Rector ejerció como Presidente Nacional de esta carrera y quien precisamente cesó con esa misión a partir de su jubilación, cuando ya sus condiciones físicas no le permitían el cumplimiento de la actividad.
¿Cómo influye en las dinámicas de la carrera esta categoría de Excelencia?
El hecho de lograr tal condición significa que el trabajo debe ser más duro, que los procesos deben organizarse mejor, que es necesario desarrollar un conjunto de actividades para superar las debilidades; porque una vez que hemos logrado la excelencia sería doloroso perderla. Por tanto, el compromiso es trabajar mejor para sostener el mérito.