La escuela nueva, la nueva casa
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- Categoría: Santiago de Cuba
- Escrito por ODETTE ELENA RAMOS COLÁS
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La Facultad Obrero Campesina (FOC) “Otto Parellada Echavarría” de la ciudad de Santiago de Cuba, ha sido el único centro seleccionado en el oriente del país para llevar a cabo un proyecto educativo institucional que tiene el objetivo de transformar la concepción actual de la Educación de Jóvenes y Adultos (EJA).
Otras enseñanzas forman parte de este “experimento”, como le llaman muchos profesores, aproximadamente desde el 2013, pero “Adultos” apenas comienza en tres provincias del país destacadas en esta rama: La Habana, Mayabeque y Santiago.
Idania Jiménez Ramírez, directora del referido centro comentó: “Nuestros profesores están inmersos en la construcción de este nuevo proyecto, que nos va a permitir, transformar el currículum de la escuela, a partir de diferentes proyectos de grupo.
“El plan de estudios con el que contamos hasta hoy, estaba dirigido a personas mayores de 18 años, trabajadores y amas de casa. Sin embargo, desde hace un tiempo los estudiantes que ingresan a nuestra escuela son adolescentes y jóvenes entre 16 y 19 años, por lo que se hace necesario un cambio en el modelo educativo, dado que no son los mismos intereses ni motivaciones”.
Los estudiantes de las escuelas de adultos, se insertan por varios objetivos: para aprender uno o varios idiomas; repasar para las pruebas de ingreso a la Educación Superior; y fundamentalmente para adquirir el 12ᵐᵒ grado, que resulta un nivel estrictamente necesario hoy en el país, tanto para acceder a cualquier puesto laboral, como para realizar continuidad de estudios en diversas instancias.
Al decir de Lucía Nápoles Santos, metodóloga provincial de Historia y responsable del proyecto educativo institucional en la EJA: “Hay que empezar por cambiar el estilo de dirección, los modos de actuación de profesores y estudiantes, incluso dentro del proceso docente educativo de la clase, para fomentar el incremento de los valores en los alumnos y desarrollar sus habilidades intelectuales.
“Esta escuela tiene una tradición de ser un centro de avanzada, con un claustro probado, de profesores siempre dispuestos a cumplir con lo que la educación les ha planteado, y con suma experiencia; precisamente con su disposición, voluntad y participación, de conjunto con la de los estudiantes, la comunidad y la familia (elementos que antes no se tenían en cuenta), vamos a ir probando y evaluando diversas actividades, instrumentos, etc., hasta llegar a un consenso general”.
La metodóloga hizo referencia también a las debilidades de la educación que implican la necesidad de estas transformaciones, entre las cuales sobresalen la no existencia de centros propios, sino que utilizan en el horario de la tarde y la noche locales pertenecientes a escuelas secundarias, politécnicos, y otras; además de que el currículum actual no está en correspondencia con las necesidades de los jóvenes que entran al centro.

