Santiago de Cuba, 31 may (AIN) Fábricas de conservas de la provincia de Santiago de Cuba aprovechan el auge de la cosecha de mango, para acrecentar la producción de mermeladas, pulpas, jugos y compotas.
Las lloviznas de los últimos días aceleran la maduración del fruto, del cual entregarán este año 12 mil toneladas a la industria y otra cantidad se comercializará en mercados agropecuarios estatales y puntos de venta.
América Libre, del municipio de Contramaestre, Ponupo, en Songo-La Maya, y la Empresa de Conservas y Vegetales, del Ministerio de la Industria Alimentaria, son los tres grandes combinados que ya procesan la mayor cifra de frutas en la provincia.
De mediano porte son los de las localidades de Palma Soriano y Santiago de Cuba y otras mini industrias en los nueve municipios, junto a artesanales en las estructuras productivas de base para abastecer a pobladores más cercanos, mercados y la gastronomía.
En el comienzo de la cosecha de mango, que tuvo un prematuro florecimiento, se envían a esos centros de elaboración entre 100 y 110 toneladas de esa fruta, más otra cifra de los campesinos más cercanos, transportadas por tracción animal.
Alexander Pereira, jefe técnico productivo en La Avispa, ubicada en El Caney, del municipio cabecera, dijo que ante la creciente entrega del renglón que compran a 90 u 80 pesos el quintal a los productores, establecieron turnos de hasta 24 horas debido a que también la tecnología es obsoleta.
Su unidad, una de las tres mayores de la provincia, procesará más de 420 toneladas y ya están al 35 por ciento de esa programación, priorizada con la pulpa para compotas de la canasta básica por balance nacional, comentó.
Por el aumento en la recolección, creció la presencia del mango tanto en forma de jugo o batido, en establecimientos estatales y por cuenta propia, y como fruto fresco a precios más bajos que hace unas semanas, en ferias agropecuarias de fines de semanas.
Marta Quesada, trabajadora no estatal en una cafetería de alimentos ligeros, de esta ciudad, afirmó la demanda que tiene el refresco, el jugo y el batido, lo cual favorece su gestión.
Esos árboles ocupan en Santiago de Cuba la mayor superficie de frutales y, aunque se cultivan en los nueve municipios santiagueros, El Caney representa, por su fama, a los de mayor calidad y sabor.