El ajetreo de la vida misma nos impide muchas veces mirar a nuestro alrededor. La rutina nos hace obviar detalles y hazañas que por cotidianas damos por sentado, o que simplemente no valoramos en su justa medida. Las redes se han inundado con mensajes de reconocimiento para los médicos, enfermeras y miembros del personal de la salud que están en la primera línea de enfrentamiento a la pandemia, pero aún falta más por agradecer.
Desde el inicio de estos tiempos convulsos y difíciles de la COVID-19, la entrega, sacrificio y desvelo del personal de la salud de Cuba son parte de nuestras historias personales.
Santiago de Cuba atraviesa por el peor momento de la pandemia, por el aumento de casos positivos, encontrándose en estos momentos en trasmisión comunitaria, es por eso que si hace un año atrás nuestros médicos no descansaban ahora menos, el develo, la lucha por salvar a un paciente son características de estos momentos.
Mucho se habla de los médicos que están en Zona Roja luchando contra está mortal pandemia que ya le ha arrancado la vida a más de mil santiagueros, pero muy poco se dice del personal de salud que está ahí en esa primera línea de combate, en esa atención primaria o en el Cuerpo de Guardia de cada Policlínico recibiendo casi cada cinco minutos pacientes con síntomas de COVID-19.
Ellos descansan menos, pues trabajan 24 horas para descansar lo mismo e ir nuevamente para su puesto de trabajo, viven el estrés de contagiar a algún familiar cuando van para su casa. Pero saben que estos son tiempos de dolor por el desapego familiar, pero también de amor, de sacrificios y esperanzas.
La joven Doctora Vivian Lao Hechavarría, es Especialista en Primer Grado de MGI y Diplomado de Urgencias Médicas con ocho años de experiencia en su profesión, labora en el Cuerpo de Guardia del Policlínico Docente Josué País García. Sierra Maestra acudió a ella porque es una verdadera heroína de estos tiempos, que con valentía y entrega da lo mejor de sí para Salvar Vidas.
¿Cómo es tú día a día?
“El día a día del personal de salud que trabaja en cuerpo de guardia siempre es tenso porque en cualquier momento se pueden presentar situaciones de salud complicadas y hay que estar preparados para resolverlas, actualmente el déficit de medicamentos nos ha obligado a usar un mayor número de alternativas de la medicina natural y tradicional para lograr brindar un servicio con la mejor calidad posible, es muy reconfortante recibir una sonrisa al aliviar un dolor a un paciente o cuando se sabe que se ha salvado una vida”.
Misiones Internacionalistas
Brasil, en el interior de Sao Paulo durante 2 años, ahí pude conocer la triste realidad que no sale en las novelas del gigante Sur Americano
¿Cuán difícil ha sido?
“Ha sido muy difícil el trabajo durante la pandemia de la COVID 19, hacemos nuestro mejor esfuerzo para brindar una atención medica de calidad pero en muchas ocasiones los pacientes ocultan síntomas durante la pesquisa o acuden de manera tardía al cuerpo de guardia llegando con manifestaciones clínicas de estadios avanzados de la enfermedad constituyendo verdaderas urgencias médicas las cuales nos vemos obligados a resolver en muchas ocasiones sin todos los recursos necesarios debido al déficit ocasionado por el bloqueo y la crisis actual”.
¿En algún momento sentiste miedo?
“Sentir miedo se ha convertido en un reflejo que nos mantiene alerta pero también nos afecta emocionalmente, hemos perdido en esta dura batalla compañeros de equipo que se convierten en familia por el tiempo juntos y el esfuerzo en común, regresamos a casa al final de las 24 h con la satisfacción del deber cumplido pero con la duda de estar o no infectados con el virus, somos seres humanos, tenemos padres, abuelos hijos a los que ponemos en riesgo de enfermar con cada turno de trabajo, pero continuamos ahí firmes en nuestro puesto de combate dando lo mejor aunque en ocasiones sintamos que nuestro esfuerzo no es tan reconocido como debería, pero el instinto de arrancar vidas a la muerte es muy superior a todos esos riesgos y lo asumimos con la frente en alto como Mario Muñoz, el Che y todos los ejemplos a seguir que tenemos de grandes médicos”.
“El cumplimiento de las normas de distanciamiento social e higiene, así como la autoconciencia de la necesidad de cumplir medidas excepcionales, y asistir de inmediato al Cuerpo de Guardia ante el primer síntoma, son la clave para que el pueblo ayude contra la epidemia”. Este fue el consejo que la Doctora Vivian le dejo a las personas con la fe de que en un momento cercano acabemos con esta enfermedad.