Un sincero agasajo al Héroe del Trabajo de la República de Cuba, Alberto Lescay Merencio, caracterizó el encuentro que hace un instante sostuvo el artista de la plástica con Lázaro Expósito Canto y Beatriz Johnson Urrutia, en los predios de sus oficinas en el reparto Vista Alegre de Santiago de Cuba.
En el intercambio no faltaron anécdotas del encuentro con Fidel, cuando sobre los hombros del escultor estaba la responsabilidad de la edificación del Conjunto Monumentario Plaza de la Revolución Antonio Maceo Grajales, con motivo del IV Congreso del Partido Comunista de Cuba.
En el intercambio se habló de arte, de proyectos, de continuidad, de una vida marcada por la creación artística, por la huella que ya dejó Lescay Merencio entre los cubanos, un legado que trasciende también la frontera del país para devenir en símbolo de identidad nacional donde quiera que llegue su obra.
Los máximos dirigentes de la provincia, además de ser admiradores de la obra del recién condecorado Héroe del Trabajo de la República de Cuba, velan por el feliz término de sus proyectos y siguen la evolución profesional de Lescay desde su Santiago, una tierra donde el arte también se viste de héroes.