Discriminación racial vs humanidad
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- Categoría: Santiago de Cuba
- Escrito por Milagros Alonso Pérez/Foto: Tomada de Internet
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La historia nos ha legado numerosas lecciones: la importancia de la libertad, el derecho, el humanismo, la solidaridad, la unidad, el respeto…Pero sin duda alguna todos los tipos de discriminación que han existido costaron la vida de millones de personas en todo el mundo. Una de estas formas es por móviles raciales.
Todos los días son una lucha y causa para enfrentar este tipo de actitudes, sin embargo, la Asamblea General de las Naciones Unidas estableció el 21 de marzo como el Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial. La fecha se instituyó el 26 de octubre de 1966, en recordación a las víctimas de Sharpeville, quienes se opusieron abiertamente al Apartheid instaurado por la policía de Sudáfrica.
Mientras en numerosas sociedades de la actualidad se vive ese día en protestas, de forma convulsa, reclamando juicios hacia el cuerpo opresor de la policía por asesinato de afrodescendientes, en Cuba se respira la tranquilidad garantizada, ante todo, por la Carta Magna. En su Título V, de Derechos, deberes y garantías, Capítulo II, artículos del 46 al 47, aprobados en referéndum popular el 24 de febrero de 2019, se establece que:
“Todas las personas tienen derecho a la vida, la integridad física y moral, la libertad, la justicia, la seguridad, la paz, la salud, la educación, la cultura, la recreación, el deporte y a su desarrollo integral”. Y que: “Las personas tienen derecho al libre desarrollo de su personalidad y deben guardar entre sí una conducta de respeto, fraternidad y solidaridad”.
Hoy la pandemia de la COVID-19 obliga a mirar hacia los lados, y apreciar que sin importar condiciones sociales, étnicas, geográficas, o de otra naturaleza, la vida del ser humano debe ser lo más importante.
El ayer legó pasajes inhumanos, la esclavitud es sin duda alguna el estado más vergonzoso y deplorable de una sociedad; constituye el antónimo de desarrollo, y representa la lucha de una especie contra sí misma. Por estas razones el 21 de marzo será un aniversario para detener el reloj, y avanzar un poco más en ese empeño hacia un ecosistema global sin discriminaciones raciales.


