Desde el pasado lunes 8 de febrero los santiagueros reciben una vez por semana el servicio de venta de panes y dulces a través de instalaciones estatales de este tipo que antes realizaban ofertas a la población en la modalidad de “liberado”. Hoy se asiste a la compra en Panaderías-Dulcerías correspondientes por cada bodega perteneciente a un Consejo Popular de la provincia.
Acerca de los resultados de su implementación en estos primeros días, el cliente Maisi Baute Nieves puntualizó a Sierra Maestra que:
“Vivo en calle 4ta #10 ½ entre 7 y 8 en Fomento. Me corresponde por mi bodega la Panadería-Dulcería de 2da y 10. Desde que comenzó esta modalidad he tenido una buena experiencia. Todo se realiza de forma organizada. Primero reparten tiques, y después, el que se quedó sin estos integra una cola el mismo día.
“En esta primera semana compré un total de 10 panes pequeños a peso y seis grandes a $ 1.60. Además de cinco dulces a $ 3 cada uno. Para mí este nuevo sistema de venta tiene varias ventajas: “se evita la aglomeración, y es un alivio para la alimentación del hogar, ya que no se produce el acaparamiento de algunos que no dejan para los demás.
“Con el mismo turno el día que me correspondió compré el pan y el dulce. Ojalá que se mantenga. Es una modalidad que salva la semana”, concluyó.
Y en relación con la práctica de los centros productivos con esta nueva variante, Marilis Ramos Suárez, Jefa de Fábrica de la Panadería-Dulcería El Paraíso refirió que:
“Desde el viernes pasado cuando se nos dio la tarea tomamos la iniciativa de colocar carteles para informar el cambio de venta liberada a la atención a estas bodegas.
“A partir del lunes iniciamos la venta para el Consejo Popular del Reparto Sueño, donde se nos asignaron seis bodegas: La Terraza, El Médico, Turquino, Gallito, Caridad y El Roble, con un total 2 898 núcleos familiares. Decidimos asignar un día para cada una, ya que así puede satisfacerse a todos los consumidores con una mejor atención.
“Nuestro nivel productivo es alto, estamos hablando del doble asignado por plan. De ahí que cada núcleo puede comprar una cierta cantidad que satisfaga la demanda, las necesidades y un poco más. El mes pasado teníamos una asignación de 11 toneladas, y cerramos con 21. Por la situación actual del país doblamos la producción, es decir, si antes se hacía media tonelada al día, hoy se hace una.
“Las ventas se realizan de 7:00 a.m a 5:00 p.m, en todo momento se evitan aglomeraciones que es una de las acciones que pondrá fin a esta pandemia. Hasta la fecha marcha bien, con una mejor organización”, subrayó.
Con un total de 29 trabajadores activos, los productos de la Panadería-Dulcería El Paraíso son muy demandados por la población santiaguera debido a su calidad. “Antes se acaparaban estas ofertas y ya alrededor de las 8:00 a.m estaba vendido todo el pan, por lo que no había una distribución equitativa”, añadió la Jefa de Fábrica.
Hoy se comercializan la Marquesa Mix con natilla, y de harina, por un precio de $ 3, la pieza Mix con un valor de $ 15, el panqué de $ 18, el cake en $ 150, las torticas, y el pan de corteza suave de 50 g (80 centavos)- 100 g ($ 1.60), así como el baguette de 200 g ($ 5).
También pudo constatarse el día de la realización de este reportaje que, pese al cese debido a la falta de fluido eléctrico -lo cual afectó la producción del dulce y solo se pudo comercializar pan a la bodega correspondiente en esa jornada-, la venta de este producto se efectuó al día siguiente sin afectar a quienes les correspondía en la fecha.
La higienización de todas las áreas fue otra de las actividades realizadas con sistematicidad de 12 m a 1:00 p.m, así como los sábados y domingos, ya que las labores en esa entidad son constantes, con una duración de 24 horas distribuidas en dos turnos de trabajo: de 7:00 a.m a 7:00 p.m y de 7:00 p.m a 7:00 a.m.
Por otra parte, algunas de las insatisfacciones de una vecina del Micro 9 del Distrito José Martí reflejaron que “en su localidad solo hay panadería, no dulcería”. Una de las alternativas sería redirigir estos casos a la panadería-dulcería más cercana, que en este caso es la de Micro 7. Otros factores determinantes constituyen los niveles de producción de otras fábricas, de los cuales dependen las cifras de venta por persona, además de las demandas por la cantidad de integrantes de un núcleo familiar.
No obstante a algunas prácticas perfectibles, esta modalidad impide acaparamientos, colas y es una variante que, como expresó una de las entrevistadas “salva la semana”.
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