No se concibe la historia de la Revolución Cubana, si no se cuenta la historia de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) cantera de hombres y mujeres valerosos y revolucionarios dispuestos a darlo todo por defender las conquistas alcanzadas, donde su trinchera fue y es su propio barrio, con la convicción profunda de que nadie mellara su Patria.
Este 28 de septiembre la mayor organización de masas estará cumpliendo 60 años de fundada por el eterno líder Fidel Castro y en saludo a esta fecha Sierra Maestra entrevistó a dos fundadoras de los CDR.
Rosa Emilia Hardy Gutiérrez maestra de profesión, tiene 78 años es natural de Alto Songo y comenta que cuando se fundaron los CDR había mucha efervescencia revolucionaria esa noche en La Habana Fidel creó la organización y ya al otro día en toda Cuba, barrio por barrio se instituyó cada CDR.
Rosa Emilia expresó: “Yo ayudé en la organización de los CDR en mi cuadra en Rey Pelayo entre Calvario y Carnicería, participé en los trabajos voluntarios, en la recogida y trilla de café, nos íbamos para la caña con mucho entusiasmo, fui presidenta de los CDR. En aquel tiempo el Coordinador era Edmundo Miranda, maravilla de persona y siempre que había visita nacional iban a nuestro CDR porque todos los años salíamos vanguardias”
“Participé en la alfabetización que fue un momento en mi vida glorioso porque tenía la tarea de enseñar a leer y escribir a ancianos y al lograrlo me sentí útil, sentí que podía ayudar a mi Revolución, de ahí Fidel con solo 18 años me dio mi primera escuela y laboré por muchos años.”
“Luego me mudé para micro 3 e igualmente fui presidenta de este CDR obteniendo resultados satisfactorios después que me enfermé me sustituyó Margarita que igualmente ha sabido llevar este CDR a los primeros lugares de la emulación.”
Al preguntarle si le quiere dar un mensaje a los jóvenes aseveró: “Quiero pedirles a los jóvenes que no dejen caer a nuestra organización que participen en la guardia cederista ellos dicen que no tienen tiempo y no entiendo porque antes trabajábamos también y teníamos tiempo para todo, hace falta una inyección para la juventud que continúe nuestro camino y lleve adelante lo que con tanto sacrificio forjamos”.
Gladis Oliva Llamo tiene 81 años, también es fundadora de los CDR con lágrimas en los ojos expresa sentirse orgullosa de ser parte de la fundación de la organización: “Me acuerdo de que en ese momento había mucha alegría, imagínate éramos jóvenes y los CDR eran algo nuevo, teníamos mucho entusiasmo quisiera que esos tiempos volvieran porque ahora ya no es lo mismo no sé por qué. Antes había mucha unión los vecinos eran nuestra familia, todo era muy sano...
...Hacíamos la guardia, no como una obligación sino lo sentíamos como un deber de defender nuestra Patria desde cada cuadra, nos sentíamos útiles en la lucha contra los bandidos mercenarios, formábamos un escuadrón donde nada ni nadie podía intervenir para hacerle daño a la Revolución, sabes era algo sublime.”
Así cuentan ese momento dos Marianas de aquel entonces, pero de la actualidad también porque aunque ya el vigor no es el mismo por el pasar de los años, ellas continúan batallando desde sus casas exhortando a la continuidad a seguir adelante defendiendo las conquistas de la Revolución y a no dejar morir nunca a los CDR y menos a su fundador.