Ecos de una epopeya industrial a 60 años de la intervención cubana de la “Texaco” yanqui

Categoría: Santiago de Cuba
Escrito por Nazín Salomón Ismael
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Refineria acto2Desde 1957, los santiagueros comenzaron a ver al otro lado de la bahía y bien alto, un mechón de candela, que pronto se convirtió en visión cotidiana, especialmente llamativa por las noches.

Todos sabían que era la quema de los gases sobrantes de la refinación de petróleo, en la entonces flamante planta ubicada por la firma norteamericana Texaco, a unos 12 kilómetros de Santiago de Cuba por la carretera que lleva al balneario de Mar Verde.

Seis décadas después los recuerdos reviven momentos heroicos de ese colectivo de trabajadores del petróleo, y pasajes históricos imborrables.

Intervención"En la tarde del 29 de junio de 1960, el Delegado del Instituto Cubano de Petróleo (ICP), en Santiago de Cuba, de quien era yo chofer, me encomienda arrancar el carro hasta la refinería, al otro lado de la bahía. Minutos después, fui enviado por la policía marítima para escoltar a los norteamericanos fuera de la planta y fue en ese entonces cuando, con el arriado de la bandera de los Estados Unidos, comienza la intervención de la Texaco".
Así recuerda los hechos Manuel de Jesús Kindelán, en aquel entonces joven de veintitantos años, participante en uno de los acontecimientos más importantes de la historia laboral de Santiago de Cuba: la intervención de la refinadora de petróleo norteamericana, y el esfuerzo de los trabajadores por cuidarla y mantenerla en funcionamiento, aún sin la presencia de los técnicos yanquis.

No había transcurrido un año desde que la “Texaco” estaba en manos del pueblo y gobierno cubanos, cuando la refinería fue atacada, en marzo de 1961, por una lancha proveniente supuestamente de la Base Naval de Guantánamo.

Los daños en la torre atmosférica de la planta de destilación y en tres tanques iniciaron un incendio que pudo haber devastado la instalación. Pero la decisión heroica de los trabajadores dio al traste con la maniobra contrarrevolucionaria y fue controlado el siniestro.

Al repeler la acción cuando la lancha se retiraba, murió el marinero René Rodríguez, soldado rebelde del III Frente Oriental Mario Muñoz Monroy, apostado cerca de la “boca” de la bahía santiaguera, y fue gravemente herido el miliciano Roberto Rabón Castro, situado en un punto de La Socapa.

Sesenta años después de aquel junio de 1960, esas historias vinculadas con la refinería de petróleo en Santiago de Cuba, incluidas la intervención de la Texaco aquí, junto con la Shell y la Esso en otros puntos del país; el ataque contrarrevolucionario y el arrojo de los trabajadores santiagueros constituyeron la esencia del acto conmemorativo, con la asistencia de obreros y directivos de la planta para recordar la efemérides.

La colocación de una ofrenda floral en el monumento a los hermanos Díaz, nombre que lleva la refinería casi desde el triunfo de la Revolución y que sustituyó al de Texaco, seguido por una dramatización sobre la intervención, y la lectura de poemas de trabajadoras de la institución, completaron el programa del encuentro, cuyo colofón estuvo a cargo de la ingeniera Irene Barbado Lucio, directora de la empresa, quien señaló:
Irene Barbado Lucio directora de la empresa2"Al graduarme fui ubicada en este lugar donde ya llevo veinte años cumpliendo con diferentes funciones", dijo, a Sierra Maestra.
"Con mucho orgullo digo que en el capital humano está todo; esa es nuestra realidad. A pesar de que llevamos cuatro años con inestabilidad en la disposición de la materia prima, hemos logrado cumplir con las encomiendas gracias a la calidad del colectivo obrero.”

Explicó la directiva, que aún sin una inversión a gran escala se ha podido mantener la planta en funcionamiento; se conservan los estándares de calidad de los productos y su rendimiento; se garantiza el asfalto, Diésel y querosina de toda la zona oriental del país...
"En los últimos años ha aumentado la comercialización ya que somos el único centro de este tipo en el territorio con un muelle internacional para la entrada de combustible; somos vitales para el desarrollo del Oriente cubano, y esto les otorga más realce a nuestros trabajadores y su permanencia en los puestos, cuando la mayoría entra a temprana edad y se jubila aquí con nosotros. Eso demuestra un gran sentido de pertenencia.
"En estos 60 años muchos han sido los logros, desde la ampliación de las capacidades productivas hasta la reactivación de la industria paralizada a raíz del Período Especial en los años 90.

“Hoy estamos trabajando en la reactivación de la planta de producción de gasolina, lo que permitirá volver a contar con la circulación de este producto en sus tres categorías: regular, especial y súper especial, reto muy amplio pero que pretendemos cumplir antes de septiembre", concluyó.
La representación juvenil adquiere un valor considerable en la "Hermanos Díaz". A simple vista se perciben caras nuevas que se forman bajo las enseñanzas de los de mayor experiencia. Así lo demuestra Jennifer Furones Cala, Licenciada en Química y, desde hace dos años, miembro del Laboratorio de Combustibles.
"Todo mi entrenamiento se ha vinculado directamente a este lugar donde nos responsabilizamos por conocer todas las áreas que lo integran. He aprendido mucho, ya que en mi carrera no se toca la parte del petróleo resultando muy provechosa toda enseñanza adquirida sobre la tecnología de refinación.

"El trabajo ha sido magnífico, siempre explotando nuestras capacidades a través de retos cuyos resultados beneficien a la empresa. Puedo decir que esta es una institución de oportunidades para todos".

Cada generación aporta su perspectiva e ideas en grandes industrias como esta. No obstante, debemos decir que para mantenerlas es obligatorio fusionar experiencia y juventud, y uno de estos ejemplos está en la ´Hermanos Díaz´.
"Esta fábrica fue una escuela para mí como lo es para todo aquel que entra aquí", comentó.

"La preocupación por los trabajadores es constante, recibimos muchas atenciones y beneficios que hacen más amena esta labor tan agotadora. Durante 48 años he laborado en el Área de Mantenimiento donde innovamos y creamos piezas para sustituir aquellos recursos con los que no contamos y cuyas faltas frenan el funcionamiento. Han sido décadas de sacrificio y entrega pero al final, ha valido la pena y todos nos sentimos parte de una gran familia".
A pesar de tener su utilidad en la producción y comercialización del petróleo y sus derivados, la refinería santiaguera vela por el cuidado del medio ambiente, a través de la constante mejora y uso racional de los recursos, buscando la satisfacción del mercado nacional y el desarrollo sostenible del país. Tomando en cuenta esta premisa, el centro lucha por la eficiencia en sus servicios y por garantizar renglones vitales para la sociedad.

Comentarios   

#1 olimpia carrillo 31-07-2021 14:36
Estimados compañeros de la refinería de Santiago de Cuba, por un interés histórico, los estudiantes del Instituto de Marianao, hoy Manolito Aguiar, que terminamos el bachillerato en el año 1958, quisieramos preguntarles si el Ing. Ramón Rodríguez Fuentes, que según tenemos entendido ocupó algun cargo de dirección en esa refinería, está vivo y en ese caso, si ustedes conocen alguna forma de contactar con él.
Agradeciendo anticipadamente su colaboción. Olimpia Carrillo
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