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Zoológico de Santiago de Cuba: También cambió sus rutinas cotidianas

Categoría: Santiago de Cuba
Escrito por Angela Santiesteban Blanco y Jorge R. Matos Cabrales
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keniaDesde hace alrededor de dos meses en la Unidad Empresarial de Base Parque Zoológico de Santiago de Cuba, solo se escucha el sonido que emiten los animales que allí habitan, debido a que la pandemia cambió las rutinas de sus trabajadores, quienes únicamente se dedican a la atención y cuidado de las diferentes especies, así como al mantenimiento de la instalación para cuando reabra sus puertas los visitantes la encuentren mucho mejor.

Mientras transcurre esta etapa de aislamiento, Darién, -el chimpancé criado por una familia habanera y donado al Zoológico Nacional- traído desde la capital, se ha convertido en una de las mayores atracciones del parque por sus picarescas maldades, -vela a sus observadores y los refresca con el agua que retiene en su boca- recibe toda la atención y cuidado que necesita, para cuando todo vuelva a la normalidad poder seguir haciendo de las suyas.

Medidas adoptadas ante la pandemia

Kenia Ortiz, directora del zoo expresó a Sierra Maestra: “Estamos cumpliendo con las indicaciones, hemos tenido que reformular nuestras funciones, principalmente en la preservación de la vida de los trabajadores, por lo que nos quedamos con la mitad de la fuerza, el resto, está en su casa, -mujeres embarazadas, con niños pequeños, y los que por diferentes patologías y edad son vulnerables.

“El resto del personal integrado por especialistas, técnicos, cuidadores y personal de servicios, lo organizamos en brigadas que rotan para atender a unos 776 animales que tenemos a nuestro abrigo: alimentación, -teniendo en cuenta que los hay carnívoros, y otros herbívoros- estado de salud, y su higiene”.

Asimismo, afirmó que llevan un control estricto de los alimentos que tienen en existencia, para hacer con tiempo la solicitud de las necesidades y poder garantizar la estabilidad de la dieta de cada uno de los ejemplares, y aseveró: “Estamos comprometidos a atenderlos con esmero, en primer lugar porque es nuestra responsabilidad y razón de ser, y porque tenemos sitios preferidos de los niños y por qué no de los adultos también”.

Equinoterapia y Educación Ambiental, actividades a las que les profesan todo su amor

Desde hace un buen tiempo, con mucho esfuerzo y casi sin condiciones y recursos, ellos comenzaron a incursionar en la equinoterapia; actualmente han mejorado las condiciones, no como quisieran, pero les permite brindarles una mejor atención a los pequeños con necesidades educativas especiales, y a los que presentan dificultades físico-motoras.

En tiempos de coronavirus los expertos mantienen la comunicación con los familiares de los niños y les orientan los ejercicios que deben realizar en el hogar, para no interrumpir los tratamientos.

Mientras que, quienes se dedican a la Educación Ambiental se mantienen haciendo proyectos y pensando actividades educativas para cuando todo esto pase, volver a su labor de enseñar a los estudiantes de la primera enseñanza, y a los peque en general a amar la naturaleza e incentivarlos a que cuiden el Medio Ambiente.

Venta de comida elaborada para llevar

Como es sabido en el Zoo santiaguero hay varias unidades gastronómicas, las que pertenecen a la entidad: cafeterías, pizzerías, restaurantes, y los picnic, lugares que ahora elaboran alimentos para llevar.

Al respecto comentó: “Ante esta situación, hemos trazado estrategias de forma colegiada para que nuestros ingresos no se afecten totalmente, por ejemplo, tenemos seis cafeterías, las que brindan servicios de comida para llevar, beneficiando a los centros de trabajo que están en nuestros alrededores, y a la población en general con precios módicos, -entre 12.00 y 24.00 pesos- con buena calidad ¿La cantidad que procesamos? Bueno, va de acuerdo con la demanda que tengamos; además vendemos fiambrería, refrescos, y módulos con confituras. Actividad que comienza alrededor de las 9:00 a.m., hasta las 3.30 pm.

Decoración del Parque

El paso del ciclón Sandy por tierra santiaguera marcó un antes y un después en el zoo de esta urbe, uno de los más viejos del país que tuvo su primer asentamiento en la Avenida Manduley, el que años más tarde fue trasladado para su actual sede, y con el transcurso del tiempo ha recibido varias remodelaciones, hasta que sufrió un cambio total para recibir el 500 Aniversario de fundación de la villa, agregándosele nuevos servicios.

Y su ‘puntillazo final’ lo tuvo cuando hace poco tiempo pasó a la Empresa Nacional de Zoológicos, con otra estructura para bien de sus trabajadores, y su masa animal, lo que ha permitido que puedan intercambiar especies con sus homólogos, así como donativos de especies, asumieron las Unidades Gastronómicas que tenían en sus predios para un mejor control, organización y disciplina.

Ahora, están aprovechando este receso obligatorio para darle un nuevo ‘look’ al recinto, y laboran en diferentes ideas para embellecerlo, con la ayuda de artistas de la plástica y del Fondo Cubano de Bienes Culturales.

Que en tiempos de la COVID-19 Kenia y la tropa que quedó laborando, aspiran a que cuando terminemos con el aislamiento y el Zoológico de Santiago de Cuba vuelva a abrir sus puertas, siga siendo un lugar de obligada visita.

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