Con la presencia de Gladys Bejerano, Contralora General de la República, se celebró en Santiago de Cuba en Balance Anual de la Contraloría; donde se analizaron los resultados del 2019, su saldo de fortalezas y deficiencias, así como el trabajo de los autoditores y el estado de control por parte de los funcionarios y directivos de las distintas entidades observadas.
El informe fue leído por Luis Ángel Lastre Rodríguez, contralor provincial, y destacó la labor llevada a cabo por la entidad en el periodo pasado. La principal deficiencia se encontró en el control interno de las empresas, y se destacó una mejoría en la labor de la Onat en su labor de recaudación de impuestos con respecto al año anterior, aunque todavía no se llega a las cifras estipuladas.
La Contralora General hizo hincapié durante el posterior debate en tres aspectos fundamentales, que podían resumirse en el sentido de la responsabilidad y la ética, imprescindibles para el trabajo al que han sido llamados por la Revolución. Además, la necesidad de convocar efectivamente a los jóvenes a la función.
"Santiago es la ciudad donde se han logrado las grandes cosas y han iniciado los grandes procesos de nuestra nación" recalcó Bejerano, "y es por eso que tiene una misión especial a la hora de salvaguardar los valores de nuestra nación y nuestro sistema".