Un importante aporte al incremento de la producción de alimentos e impulso a las actividades sociales, realizan las integrantes de las Brigadas de la Federación de Mujeres Cubanas-Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (FMC-ANAP) en las 310 estructuras productivas -de estas 98 Cooperativas de Producción Agropecuarias (CPA) y el resto de Créditos y Servicios (CCS)- en la provincia de Santiago de Cuba.
Se conoció, que durante los últimos tiempos se ha intencionado el trabajo de ambas organizaciones hacia la incorporación de más mujeres a estas brigadas, dada su contribución inestimable al crecimiento productivo desde la base, en este caso el aporte a las actividades vinculadas directamente a los cultivos varios, tanto en la etapa de siembra como de recolección, y de manera especial durante el desarrollo de la cosecha cafetalera.
Sobresale en ese sentido, la brigada Las Marianas, creada en la década de 1990 en la histórica demarcación de La Lata, en el montañoso municipio de Tercer Frente. En esa oportunidad se reunieron un grupo de mujeres para participar en la recogida de café, convirtiéndose en vanguardia de ese Movimiento, según comentó Inés Labrada García, fundadora de ese colectivo que actualmente reúne a 35 recolectoras del grano.
Para esta experimentada serrana de 61 años, fueron difíciles los primeros momentos del nacimiento de esa brigada FMC-ANAP, que forma parte en estos momentos de la CCS Julio Antonio Mella y prestigia a las más de 550 féminas que están incorporadas a este importante movimiento en el Tercer Frente.
Las mujeres de las brigadas FMC-ANAP en el territorio santiaguero, se encuentran también ligadas a esenciales tareas como la producción de leche, carne, huevos y al Programa de la Agricultura Urbana, Suburbana y Familiar, desde donde realizan un importante aporte al incremento de la producción de alimentos en los patios, parcelas, organopónicos, fincas y polos productivos agrícolas.
En las comunidades se extiende su influencia hacia la realización de trabajos voluntarios y acciones de embellecimiento de los asentamientos rurales, así como también en los talleres de creación cuyas confecciones tienen la finalidad de favorecer el proceso docente educativo en las escuelas de las zonas aledañas.
De igual manera, mediante su participación en las actividades culturales y deportivas, talleres de sensibilización de género y en los eventos de mujeres creadoras, es decir, forum de ciencia y técnica, el movimiento agroecológico, y en las tareas de reanimación de las infraestructuras de las cooperativas y las comunidades campesinas.
Santiago de Cuba, se distingue por la consolidación y fortalecimiento cuantitativo y cualitativo de las brigadas FMC-ANAP en cada una de sus organizaciones de base. No obstante, laboran en incrementar el número de integrantes mediante acciones de forma diferenciada y la labor política ideológica con las esposas e hijas de los campesinos y cooperativistas, quienes no están asociadas a las cooperativas.
A la organización santiaguera están incorporados más de 27 600 cooperativistas y campesinos, de ellos, el 20 por ciento son mujeres, de ahí la necesidad de continuar potenciando cada vez más la presencia femenina en el ámbito cooperativo campesino con la creación de las brigadas FMC-ANAP, las cuales aglutinan además a cuadros dirigentes en la base, municipios y provincia.