Una década al servicio del desarrollo socioeconómico del país
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- Categoría: Santiago de Cuba
- Escrito por Milagros Alonso Pérez
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El Sindicato de los Trabajadores de la Industria Alimentaria y la Pesca cuenta con una década de labor al servicio del desarrollo socioeconómico del país. Sierra Maestra conversó con algunos de sus integrantes con el objetivo de reflejar la vida y obra de veteranos, fundadores y su personal más joven.
Al respecto, Orlando Pozo Reyes, uno de sus trabajadores más longevos expresó que fue “Secretario General del Buró Sindical en el Combinado Lácteo desde 1975 hasta poco más del año 2000. Como colectivo respondíamos con inmediatez en aras del cumplimiento de la producción de la leche y los derivados como el queso y el yogurt. Fui Vanguardia Nacional en más de dos ocasiones consecutivas.
“A las preocupaciones de nuestro personal se les daba solución a través de la labor colectiva, la atención sindical de sus derechos y deberes, así como la comunicación y el vínculo indisoluble con nuestros dirigentes”, subrayó Pozo Reyes.
También, Orlando Coreau Reu, fue secretario general del Sindicato de la Alimentaria en el Distrito No. 1. “A pesar de que me jubilé sigo vinculado al sector como activista. Yo me hice de dos oficios pues laboro desde niño, la soldadura y como panadero.
“Recuerdo que me dedicaba el día entero a la elaboración del pan mientras por las tardes iba a las zafras de caña y la recogida del café, al igual que a trabajos voluntarios para la reparación de escuelas, refirió Coreau Reu, quien ha pertenecido por más de cuarenta años a este sindicato.
“Yo trabajaba en una fábrica en la que horneaba más de 50 000 panes diarios, con una atención a más de 600 personas. Nunca dejé de cumplir con el plan diario. Su calidad puede ser muy mala, regular y buena, pero independientemente de los productos que requiera para su confección o las condiciones externas, se debe realizar con amor, concluyó Orlando Coreau.
Por otra parte, Elbis Gómez Ferrer se desempeña actualmente como Secretaria Ejecutiva del Director de la Pesca. “Desde los 18 años empecé a trabajar. Mi sueño siempre fue estudiar, superarme. Mis padres, luchadores del Ejército Rebelde, me formaron con valores éticos y morales.
“Antes de acostarme siempre me daban una revista para que cultivara la educación y el conocimiento, ya que ellos no podían hacer más porque sólo tenían un curso de alfabetización. Yo me sacrificaba en las madrugadas para aprender computación e idioma. En ese sentido, mi trabajo en el sector pesquero me ayudó a forjar mi vida, a emprender una familia letrada, de la cual me siento orgullosa de mis dos hijas”, destacó una de las fundadoras de la Alimentaria y la Pesca, para lo cual fue miembro del Comité Nacional del Sindicato con vistas a su unificación.
Sin embargo, Claudia Álvarez Romero, cuadro sindical del Partido Comunista de Cuba, es la integrante más joven con solo 22 años y dos meses de experiencia laboral. “Soy la encargada de solucionar las problemáticas que ocurran en las empresas como el atraso de salarios y la ratificación de los órganos de justicia laboral.
“Además, contribuyo a la concientización de nuestro personal para desarrollar la producción correctamente, con el fin de contribuir a la economía del país”, añadió Álvarez Romero. De esta forma el Sindicato de Trabajadores de la Industria Alimentaria y la Pesca cuenta con una década de constituida gracias al esfuerzo y la dedicación de sus miembros.

