Con dificultades pero finalmente exitosa, resultó la pasada campaña azucarera que culminó en el mes de mayo. En aras de reducir al máximo esas contrariedades y con la meta de realizar una zafra superior, la provincia de Santiago de Cuba se encuentra inmersa en la preparación de la venidera contienda.
En estos momentos los trabajadores y directivos de los cuatro centrales del territorio indómito: América Libre de Contramaestre, el sanluisero Paquito Rosales, Dos Ríos de Palma Soriano, y el Julio Antonio Mella del municipio de Mella, de conjunto con los obreros y campesinos que les tributan desde las distintas unidades de producción, están concentrados en la etapa de reparaciones de la maquinaria agrícola e industrial, además de la surca de la tierra y siembra de la gramínea.
Con respecto a estas actividades fundamentales, Marilín Cobas, jefa de la sala de control de la Empresa Azucarera Santiago, comentó: “En cuanto a las reparaciones industriales actualmente nos encontramos a un 40% de avance físico, que equivale a un 101% de cumplimiento. Esto quiere decir que vamos por encima del plan.
“No obstante, todavía existen dificultades con la entrada de algunos recursos como los laminados, rodamientos, equipos de oxicorte y otros, que si bien todavía no tenemos una afectación considerable, sí debemos estar todo el tiempo tratando de que entren esos recursos para no tener atrasos a partir de la próxima semana”.
Los centrales por su parte, se están preparando para comenzar la zafra en diciembre. Según comentó la especialista el primer ingenio en arrancar será el Paquito Rosales, que ya tiene fecha planificada para seis del último mes del año; aunque se espera adelantarlo un poco más, para que el cuarteto santiaguero encargado de producir azúcar termine la tarea en abril.
En el central de San Luis, las reparaciones avanzan, excepto en el área de molinos que tiene cierto atraso. Esta fue la de mayor tiempo perdido en la contienda 2014-2015, por lo que se hace énfasis en la calidad de su restauración, para evitar que se repita lo ocurrido.
“En el resto de los ingenios pensamos que no haya ninguna dificultad para comenzar la zafra en la fecha planificada; y estamos seguros de que va a ser superior a la anterior, pues tendrá un crecimiento en caña de un 4% y de azúcar en un 10%.
“Eso es lo que tenemos propuesto hasta el estimado que cerró el 30 de junio. Ahora en septiembre realizaremos un estimado final y sabremos a ciencia cierta con la caña que contamos”, explicó Marilín Cobas.