En los últimos días, el Consejo de Ministros de Cuba ha hecho públicas una serie de medidas con el fin de ordenar la importación de mercancías con fines no comerciales, y garantizar la compra de estos productos de calidad a precios competitivos. Estas y otras regulaciones ya implementadas buscan impulsar la economía, y debido a la magnitud e interés generalizado en torno a este tema, Sierra Maestra profirió con algunos santiagueros para conocer sus criterios al respecto.
“Me parece buena la idea de que el país adopte medidas de este tipo para mejorar la situación económica por la que está atravesando”, comentó Ernesto Sánchez Riera, informático en el municipio de Palma Soriano.
“Esta es una manera aceptable para facilitar a los clientes nacionales la adquisición de productos de primera necesidad, y la incorporación al mercado interno de nuevas formas de envío y compra a través de las tarjetas magnéticas. Por otra parte, considero que los precios de estos productos continúan elevados en correspondencia a su costo real fuera de Cuba, según la propuesta que se ha mediatizado.
“Hay que tomar en cuenta, además, que quienes no tienen vehículos para transportarlos una vez adquiridos deben pagar también el peaje, que no es barato. Se debe pensar en los precios y las tasas de interés que se cobran porque no todos tenemos las mismas facilidades económicas”.
Efraín Hechavarría La O, licenciado en economía, piensa que “esta es una forma de aumentar el flujo de las divisas cubana y extranjera para contrarrestar las contantes sanciones económicas impuestas por el gobierno norteamericano.
“También, se prevé el desarrollo de un mercado interno más heterogéneo, aunque se debería pensar en otros artículos necesarios y de constante renovación como prendas de vestir y ajuares de distintos usos. Estos últimos son costosos y no todos podemos comprarlos. De igual manera, hay que analizar que la variedad de productos conlleva a una nueva conciliación de precios ya que, todos deberíamos poder acceder a estos y no solo los que reciban remesas del exterior o tengan mayor nivel adquisitivo”, concluyó.
“El gobierno cubano necesita en estos momentos recaudar divisas con un propósito organizativo y de control”, según el criterio de Luis Felipe Suárez Pagés, profesor universitario.
“La existencia de un mercado alternativo que da la oportunidad de comprar muchos bienes y hasta ofrece servicios que el Estado no tiene concebidos, es señal de que el país puede invertir mucho más para mejorar y ampliar en ofertas, calidad, y garantía, de forma legal. No es un secreto que hasta ahora la población cubana prefiere adquirir estos productos en el “mercado negro”, y eso se debe en gran parte a que el costo es menor y sus gestores suelen ofrecer mayor garantía debido al trato personalizado”.
Para el cierre de este mes quedará implementado este conjunto de medidas que autorizará la compra de electrodomésticos, partes y piezas de autos y otras mercancías en divisas convertibles. Hasta el momento se conoce que el servicio abarcará un total de 77 tiendas; solo se ofrecerá mediante tarjetas magnéticas. Se concibe como un proceso gradual y ordenado en beneficio para la población.