Los niños, adolescentes y jóvenes aglutinados por las organizaciones estudiantiles de Santiago de Cuba participan activamente en el esfuerzo de todo el pueblo por hacer un uso óptimo de los portadores energéticos, en el contexto económico que atraviesa el país, donde “Ahorro” es la palabra y acción de orden.
Para conocer sobre la labor de los más jóvenes en este particular conversamos con la pionera Sheyla Ibatao Ruiz, presidenta de colectivo de la secundaria básica Otto Parellada, quien afirmó: "....Es mucho lo que podemos hacer, desde apagar el televisor cuando finalice la teleclase, hasta recibir las clases con luz natural cuando sea posible; además, como parte del trabajo de la organización realizamos debates para comprender el porqué de estas medidas, y lo importante que es seguirlas tanto en la escuela como en nuestras casas..."
Organizaciones como la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media (FEEM) y la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), también aportan y el factor común radica en la disponibilidad de los jóvenes para cumplir cualquier tarea a la que tengan que enfrentar por el bienestar social, acudiendo siempre a la ecuanimidad, calma, y sentido de humanismo y solidaridad, tan propio de los jóvenes cubanos.
El ahorro, más allá de una campaña por precaución, hoy se vuelve indispensablemente necesario. Para nadie es secreto que la actual contingencia energética por la que atraviesa el país, requiere un mayor esfuerzo de todos y todas, además de la energía que se economiza con hacer un “clic”, también se ahorra de forma indirecta haciendo uso óptimo del agua que llega por bombeo y del transporte.
Como en otros momentos cruciales de nuestra historia, los jóvenes por el sentido de pertenencia, la jocosidad, y la manera tan peculiar con la que se enfrentan a las dificultades, son una fuerza de la que se espera un aporte importante.