Estirpe de Mariana en Margiola y Juana Esmérida
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- Categoría: Santiago de Cuba
- Escrito por M.Sc. Miguel A. Gaínza Chacón / Fotos: Yumila Pérez Frómeta (FMC Provincial) y Cubadebate
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Desde el jueves pasado, las federadas de Santiago de Cuba están un poco más orgullosas de lo habitual. Y es que por la TV observaron que en la Capital, dos integrantes de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) del territorio santiaguero fueron condecoradas con altas distinciones, en un acto presidido por el Segundo Secretario del Comité Central del Partido, José Ramón Machado Ventura, y otros miembros del Buró Político.
A Margiola Sánchez del Campo Guilarte, directora del Memorial Vilma Espín en esta ciudad, le impusieron la Orden Mariana Grajales, que otorga el Consejo de Estado a propuesta del Secretariado Nacional de la FMC.
Mariana Grajales, la Madre de la Patria, engendró la conocida familia de los Maceo Grajales, generales patriotas en las guerras por la independencia de Cuba en el siglo XIX.
A Juana Esmérida Torres Hurrutinier, jubilada de la dulcería de Palmarito de Cauto, ya jubilada, le entregaron la Distinción Ana Betancourt.
Los recuerdos se suceden. “Como trabaja esa muchacha... menudita y todo es incansable” se manejaba entre periodistas, porque en verdad, Margiola aparecía con su ímpetu y su sonrisa permanente en cualquier sitio de Santiago de Cuba, vinculado o no con la FMC. Si era de trabajo ahí estaba.
Así estuvo 14 años al frente de la Esfera de Trabajo Comunitario del Secretariado Provincial de la FMC en Santiago de Cuba, de los 25 que lleva en el Comité Provincial de la organización femenina a la que ha consagrado 43 años de sus 57 de vida. Ella atesoraba ya la “Ana Betancourt” y la “23 de Agosto”.
Y como es lógico pensar, Margiola es federada desde los 14 años y siempre en El Caney a donde fue a residir desde los 7 años, procedente de su natal Guantánamo.
En la tierra cubana de las frutas más dulces y jugosas del mundo, ella fue dirigente de base, de Bloque; actualmente permanece en el Comité Provincial de la FMC y custodia con amor, el “Memorial Vilma Espín” desde la apertura de la institución hace nueve años para perpetuar el ideario de la Presidenta eterna de la organización de las mujeres en Cuba.
Juana Esmérida deviene ejemplo: es fundadora de la FMC y en Palmarito de Cauto, localidad a unos 70 kilómetros en noreste de Santiago de Cuba, ha sabido combinar esos 59 años en la organización femenina, con su labor como combatiente, miliciana, dulcera –porque hasta la jubilación comandó la dulcería del poblado--.
Con sus 76 años de vida, a Juanita le cabe un orgullo adicional: es Secretaria del Bloque de la FMC (dirección intermedia entre la base en los barrios y el municipio) hace 57 años; ya exhibía la “23 de Agosto” y desde el jueves pasado sumó a su arsenal ideológico la Distinción Ana Betancourt, otro altos galardón de las féminas en el país.
En un territorio donde hay unas 380 000 federadas --alrededor del 88% de las féminas mayores de 14 años de la provincia, según datos de 2013--, santiagueras y santiagueros están jubilosos con sus federadas. Y a esa alegría contribuyen con creces trayectorias tan valiosas como las de Margiola y Juana Esmérida.


