La fórmula de la eterna juventud

Categoría: Santiago de Cuba
Escrito por LUIS SÁNCHEZ DEL TORO/Fotos: Jorge Luis Guibert
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longevoPueden ser Gloria, Leticia, Francisco, Flora o Francisca, quienes integren la prestigiosa lista de santiagueros y santiagueras que superan actualmente los 100 años. Ellos, son parte de una población
que reúne en Cuba a más de 2 153 personas centenarias, según datos oficiales publicados en Juventud Rebelde correspondientes al primer trimestre del actual año.

En este caso son las mujeres cubanas, quienes en cifra de 1 200 asumen el protagonismo de la antigüedad, mientras corresponde a las provincias orientales: Granma, con 249; Santiago de Cuba con 245  y Holguín con 190 donde se concentra el mayor número de personas veteranas, con excepción de La Habana que llega a unos 303 habitantes centenarios.

En Santiago de Cuba, estas personas son un ejemplo de envejecimiento poblacional exitoso; ellas, desarrollan mecanismos que les permiten alcanzar lo anhelado de la vida humana, al extremo de que la mayoría no demuestran demencia, discapacidad o dependencia en su totalidad, sin embargo sigue siendo un segmento muy vulnerable que reclama la garantía de un seguimiento médico.

A Ritmo de Nengón

Lucia Guilarte Matos 2Lucía Guilarte Matos, el pasado 4 de marzo, celebró sus 100 años de vida en el pintoresco municipio de Segundo Frente, rememorando sus mejores momentos y orgullo de siempre inculcarles  a sus descendientes el amor al trabajo como fuente de riqueza y salud, una lección que también le agradecen los 54 nietos, 90 biznietos y 12 tataranietos.

Ella, no desaprovecha ninguna oportunidad para la interpretación de un armonioso y sabroso nengón, ese contagioso género musical -variante del son- que tiene sus raíces en la ladera sur de la montaña de Imías, en la región de Baracoa, provincia de Guantánamo. En ocasión de su onomástico, acompañada a la guitarra de su hijo Sotero Moreira Guilarte, conocido popularmente como Toto, volvió a zarandear las maracas con mucha vivacidad y destreza entre sus manos, mientras su tenue voz repetía el coro “…cógelo para ti nengón.”

Flora, a la distancia de 110 años se renueva

Flora Lora Danger en compañía de sus nietos 5Quiso,  la casualidad de la vida hacer coincidir por estos tiempos el natalicio hace 110 años de Flora Lora Danger, una santiaguera que se renueva y desafía los oportunos momentos disfrutados tanto en las buenas como en las malas. Una mujer de campo, quien desde hace más de 30 años vive en la Avenida Patricio Lumumba, específicamente en la zona de Los Jardines, en la ciudad de Santiago de Cuba.

El 4 de abril de 1909 nació en el asentamiento poblacional de Baltony, perteneciente al consejo popular Los Reynaldos, en el actual municipio de Songo-La Maya.

Rememora, que integró una pléyade de 10 hermanos, entre ellos seis hembras; y aunque no tuvo hijos compartió con su esposo Nicolás Bonne Lescay la crianza y educación de 10 hijastros, entre quienes figura Isabel Bonne Hodelín, a quien considera como una hija muy preocupada y ocupada por satisfacer sus deseos y las distintas formas de conseguir una vida eterna.

Una adecuada dieta en el tiempo establecido, atención esmerada de la familia en todos los sentidos y mucho amor y comprensión, hacen muy grata la vida de esta centenaria, quien gusta de las bondades de la música, el baile y la televisión, además de los quehaceres de la cocina muy limitado por sus familiares.

Pancha: Más vieja que ayer, más joven que mañana   

Francisca Muñoz VeraFrancisca Muñoz Vera, una mujer serrana que el próximo día 25, festejará 110 años, dice sentirse por estos tiempos más vieja que ayer, a la vez que más joven que mañana,  cuando de años se trate.

Natural de Ti Arriba, histórico y abrupto terruño serrano, perteneciente al municipio de Songo-La Maya ya hace un tiempo reside en la populosa ciudad de Santiago de Cuba, donde comparte la dicha de gozar a plenitud una vida centenaria en pleno Siglo XXI:

Entre anécdotas, recuerdos, chistes y remembranzas de los duros tiempos de antaño fluyó el agasajo dispuesto a Pancha, como cariñosamente la conocen todos. En ningún momento la vimos
arrepentirse de nada, a no ser de tener más fuerza para poder aportar  a la sociedad cubana, de ahí que por momentos afloraran en sus ojos algunas lágrimas de alegría, mientras de sus labios brotara un verbo que siempre  acompañó su vida: amor.

Dice Panchita que en este histórico sitio nació en 1909, además de crecer, casarse y tener nueve hijos, a quienes crió y educó sobre sólidas  bases de respeto y trabajo. Se siente fuerte, no obstante a estar recientemente hospitalizada, sin embargo su andar con el bastón es ágil y seguro, lo que le permite desplazarse en la casa y disfrutar en la televisión de un buen juego de pelota o escuchar la radio y hasta intentar coser de vez en vez.

Mi numerosa familia es sagrada, afirma Pancha, quien reafirma que en la urbe santiaguera se siente bien, pero  en Ti Arriba se multiplican los deseos de vivir, siempre acompañada del aire puro, su naturaleza y la gente del barrio que siempre le rodea, entre ellas sus amigas Ofelia y Sara dos centenarias con quienes seguirá añadiéndoles años a la vida.

Estremera Durán, disposición de seguir viviendo

Francisco Estremera Durán 3Con el transcurso del tiempo también marchan paralelamente los años, cargados de buenos y malos recuerdos, aventuras, anécdotas y nostalgias, los cuales marcan la vida de Francisco Estremera Durán, conocido popularmente como Panché, un hombre que ya frisa los 103 años; sin embargo, nada tiene que envidiarle a la carrera del almanaque.

Se siente fuerte, lúcido y por encima de todo un devoto acérrimo de la Revolución, la cual le dio la libertad e independencia tanto a él como a su familia. El pasado 2 de abril, este campesino de pura cepa, nacido en 1916 en la demarcación de la Constancia, en la Gran Piedra, festejó sus 103 años de vida en compañía de sus familiares más allegados, y vecinos, quienes se asombraban de las energías desbordadas por Francisco a estas alturas del Siglo XXI.

Allí, en la comunidad de Hicacos, perteneciente al consejo popular de Sevilla, en la ciudad de Santiago de Cuba, ya se hace habitual la presencia enérgica e irreparable de Panché, quien a pesar de cargar sobre sus hombros esos años, aún mantiene mucho dinamismo, gracejo y deseos de seguir viviendo a la usanza de su estirpe de hombre de campo.

Ellos, son la fórmula de la eterna juventud la que en la misma medida que aumenta la población de los adultos mayores, deben ser de la atención y cuidado priorizados de la familia, además de recibir la garantía de los servicios médicos, hogares de ancianos, casas de abuelos y un personal de salud, con médicos geriatras altamente calificados.

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