El período veraniego en Santiago de Cuba se vive con intensidad, no obstante las autoridades sanitarias recomiendan a la población cumplir con las medidas pertinentes para evitar la propagación de diversas enfermedades
El período vacacional ha llegado a su mitad y no han sido pocas las actividades recreativas que hemos podido disfrutar. Sin embargo, las pretensiones de vivir esta temporada al máximo, puede en ocasiones, hacernos olvidar el cuidado imprescindible para la salud.
No por gusto la nuestra es llamada “la tierra caliente”, y esas altas temperaturas facilitan la proliferación de vectores como el mosquito Aedes aegypti, y por ende de las enfermedades que este insecto transmite como el zika y el dengue, por solo poner dos ejemplos. Por eso, el verano no puede ser una excusa para la negligencia.
Es responsabilidad de cada persona velar por su bienestar dondequiera que se encuentre; de ahí que ante cualquiera de los conocidos síntomas de las arbovirosis hay que acudir de inmediato al médico. Es preciso recordar que la fiebre, los dolores corporales y de cabeza, y el enrojecimiento de la piel, pueden confundirse con el exceso de sol, catarro, e incluso alguna indigestión; y por tanto es el facultativo el único autorizado a diagnosticar, orientar y medicar en caso necesario.
Las medidas para prevenir tales afecciones deben convertirse en una rutina necesaria si procuramos evitar el contagio en este verano. No es desatinado reiterar que mantener el autofocal familiar y las labores de higienización dentro y fuera de las viviendas, para que nuestros patios estén limpios y los tanques tapados herméticamente, nos ayudarán a lograr un ambiente más sano y libre de vectores.
Las autoridades de salud de la provincia no han quedado de brazos cruzados en este verano, y desarrollan audiencias sanitarias insistiendo en la necesidad de acudir con prontitud al médico de la familia; con periodicidad se trata de llegar a cada hogar buscando a las personas que tienen fiebre o malestar general, en aras de aislarlas para un certero diagnóstico que evite a posteriori la aparición de brotes epidémicos.
En los barrios juegan un papel fundamental las organizaciones de masas como los Comités de Defensa de la Revolución y la Federación de Mujeres Cubanas, para fiscalizar la activación y el trabajo de los dúos focales que no siempre funcionan. De otra parte, también se precisa mayor responsabilidad de los directivos y administrativos de los centros laborales para que no existan riesgos de que el mosquito se pueda desarrollar.
Más allá del peligroso insecto
No solo las arbovirosis encuentran en el verano su mejor momento, por eso, las autoridades sanitarias advierten a la población sobre otras enfermedades propicias a aparecer durante esta etapa, en la que el calor y la aglomeración de personas en playas, piscinas y otras actividades recreativas favorece el aumento de la circulación de microorganismos patógenos.
La escabiosis, conocida popularmente como la sarna, es un ejemplo. En este caso hay que ser muy celosos con la higiene personal, no violar las hoas de baño, lavar la ropa y las sábanas con soluciones de cloro y secarlas con mucho sol; pueden ser algunas de las medidas que se deben tener en cuenta.
Algo similar ocurre con la pediculosis o el piojo, en el que la higiene vuelve a ocupar el lugar cimero dentro de las acciones que se deben tomar, además de la recogida del cabello en los lugares públicos y de alta concentración de personas. Esta no es una enfermedad que ataca solo a los niños, por el contrario, cualquiera puede estar expuesto a adquirirla, mucho más en estos tiempos donde el pelo se comercializa para la colocación de implantes y extensiones.
No podemos dejar de mencionar las enfermedades de transmisión sexual, puesto que son también los meses de julio y agosto los que están presentando un alza en este particular. Lo anterior tiene que ver con la vida y el movimiento que tienen los jóvenes (no exclusivamente pero sí en su mayoría), de manera que aumentan las relaciones irresponsables y con personas desconocidas. Por eso es muy importante llamar a la protección y a la prevención de este tipo de afecciones que pueden dar al traste con la vida.
Por último, es necesario hablar de las enfermedades de transmisión digestiva que son las que tienen lugar a partir del consumo de agua y alimentos contaminados. Hay que tener mucho cuidado con la manipulación de los alimentos: los que se adquieran en lugares que no están concebidos para ese fin constituyen un riesgo para la salud y a veces los santiagueros tenemos ese mal hábito de comprar a cualquiera.
En estos días de tanta playa, son preferibles los alimentos bien cocinados y fritos, sin salsas u otro tipo de humedad, porque los microorganismos no se reproducen con facilidad en alimentos secos. Y por supuesto, tratar el agua de tomar primero hirviéndola y luego con hipoclorito de sodio al 1%, para dotar a este líquido de seguridad. Hagamos del verano 2019 una oportunidad para disfrutar y no para lamentar.