Nadie te lo pregunta; a veces ni tú misma sabes cuándo llega el momento de estar lista, hasta que el test de embarazo positivo te pone el mundo patas arriba. Ahí comienza para muchas la carrera más importante, la que más sacrificios exige, a la que te entregas con todo el amor del que eres capaz; y a la larga la vida te va alistando, pone nuevas metas, nuevos desafíos, nuevas soluciones que tendrás que encontrar… es fascinante ser mamá.
Pero, si apenas estás al principio de esa carrera de obstáculos, dispuesta en la línea de salida, lee aquí algunos consejos que te serán muy útiles, si quieres que tu bebé (o bebés), goce de buena salud desde el primer día.
Lactar. Ese es el secreto para asegurarte de que la personita más importante del mundo va a crecer fuerte y protegida contra no pocas enfermedades.
Lo primero que tienes que saber es que la leche materna es el alimento más completo que un recién nacido puede ingerir, y aunque he dicho recién nacido, la lactancia debe ser exclusiva hasta los seis meses y complementaria hasta los dos años. Así que dale el pecho siempre que lo demande y no dejes de alimentarle hasta que se haya saciado.
Pero si quieres saber por qué es tan buena esa leche que produce tu cuerpo, presta atención.
Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), este alimento está lleno de inmunoglobulinas que protegen a tu bebito/a contra la neumonía, la diarrea, las infecciones del oído y el asma, por citar algunas. Cuando los neonatos lactan inmediatamente después del parto, mejoran las funciones de su sistema inmunológico, por eso a la leche materna se le considera la primera vacuna.
Además, al amamantar por dos años reduce el riesgo de sobrepeso y la obesidad infantil. Así se previenen las enfermedades crónicas asociadas al peso excesivo.
En el sitio oficial de la OPS, al que te aconsejo dirigirte para más información, se enfatiza en que las personas que se alimentaron con leche materna adquieren un mayor desarrollo cognoscitivo. De ahí que la lactancia se asocie con mayores logros educativos. Por otra parte, además de ser más inteligentes, los que se alimentan exclusivamente de sus madres hasta los seis meses, logran un mejor desarrollo motriz.
Pero las ventajas de la lactancia materna también involucran tu salud.
Las mujeres que no amamantan tienen mayor riesgo de padecer cáncer de mama y aún más posibilidades de tener cáncer de ovario. También son más propensas a enfermedades cardiovasculares e hipertensión.
A esta práctica se le atribuye una especie de infertilidad temporal, o sea, si la lactancia es exclusiva y a libre demanda, tendrás menos probabilidades de embarazarte durante ese período.
En su portal digital, Sierra Maestra continuará dándote información sobre los beneficios de alimentar a tu mayor tesoro con el mejor de los alimentos. Estamos en la Semana mundial de la lactancia materna. Por eso tendremos entrevistas con especialistas, experiencias de madres que como tú están amamantando y más consejos sobre esta importante actividad.
Hasta nuestro próximo encuentro, busca información en los servicios de salud de tu comunidad, en plegables, revistas, libros o en Internet. Y haz todo lo posible por alimentarte bien, descansar las horas necesarias e ingerir mucho líquido para que tengas suficiente leche. Si logras todo esto, será una buena señal: estás lista para ser mamá.