Desde hace varios años la demanda del pienso animal de Santiago de Cuba es alta, en correspondencia con la existencia de un elevado número de convenios porcinos, que realizan un aporte significativo de la entrega de carne a la población; en ese sentido sobresale el municipio de Contramaestre, el cual también despunta como el principal suministrador con casi un 50% de la demanda en la provincia.
La fábrica de pienso porcino de Contramaestre, ubicada en la demarcación de La Anacahuita, puesta en explotación en octubre de 2017, figura a la vanguardia en el empeño de la elaboración del alimento animal destinado a satisfacer las demandas de las Unidades Empresariales Básicas (UEB) Porcinas especializadas (donde se producen las crías que se venden a los convenios) y de los productores.
Esta industria, dotada de una tecnología de procedencia española, tiene el compromiso productivo de completar un plan ascendente a unas 14 440 toneladas (ton) de pienso en el presente año, manifiesta Arelis Martín Pérez, especialista principal de la fábrica, quien argumenta que se requerirá de un aporte de más de 1 200 ton como promedio mensualmente.
Ese producto, con estándares de calidad adecuado para la producción porcina de Contramaestre y Santiago de Cuba, sufrió serias afectaciones durante el último trimestre del pasado año y en los primeros del actual, como consecuencia de la falta de materia prima que impidió se incumplieran los programas de producción previstos para esas etapas.
Martín Pérez, dijo que el pasado año se concibieron 12 440 ton, sin embargo se quedaron por debajo en 300 ton, mientras en el actual también se originaron afectaciones que reclamarán de un esfuerzo adicional de los 41 trabajadores del centro.
De igual manera, expresó que exigirá ese plan del favorable comportamiento de proveedores como la Planta de Soya (Pds), Cereales, Silos y Cienfuegos, así como también del arribo del maíz de importación y el nacional que llega por intermedio de las empresas para cumplir la alta demanda del pienso porcino.
En ese colectivo obrero, se trabaja con la finalidad de mantener la calidad del producto, no obstante a la falta de materias primas esenciales como la soya, maíz, afrecho, premezcla y vitaminas, así como también varios minerales activos que llevan los piensos.
Sin embargo, para ir a la satisfacción de las demandas de los productores, dijo la especialista principal, le hemos entregado directamente algunas de esas materias primas a las cuales suman alternativas alimentarias para que la masa animal mantenga el peso adecuado.
La fábrica está actualmente a plenitud y con todas las posibilidades de cumplir, después de ser reparado un motor y solo falta materia prima. Este año vamos por más y si no hay “bache” en la materia prima garantizaremos la alimentación porcina, que representa más carne para nuestra población, dijo finalmente Arelis.