El embarazo adolescente, una de las problemáticas más seguidas por el Programa de Atención Materno Infantil (PAMI) en Santiago de Cuba, ha comenzado a disminuir en San Luis, según autoridades de Salud locales.
Según Anieya Armero Arias, funcionaria del PAMI en el municipio, en lo que va de año, el territorio registra una tasa de embarazo precoz de 13,9 por cada 1000 mujeres adolescentes –dentro del rango permisible a nivel nacional que es hasta 17 por cada 1000. Esto significa que hay 34 jovencitas menores de 20 años en estado de gestación, siete menos que en el primer trimestre de 2018.
Asimismo, la fuente indicó que decrece en siete el número de abortos en este grupo etario respecto a igual período del año anterior, con la realización de 26 procedimientos de interrupción de embarazo hasta el 31 de marzo último. Esto implica una tasa de abortos de 13.8 por cada 1000 mujeres adolescentes.
Armero señaló que la reducción, aunque modesta, apunta a un mejor trabajo de promoción de Salud y de planificación familiar que se realiza en comunidades -la mayoría rurales- y en centros educacionales del territorio.
La funcionaria comentó que las edades más frecuentes en que se produce la gravidez en adolescentes sanluiseras es de 16 a 19 años, aunque también se han registrado algunos casos de embarazadas más jóvenes.
Parte de la política pública cubana para la planificación familiar es el control de la fecundidad con métodos anticonceptivos orales e intrauterinos disponibles en consultorios del Médico de la Familia, la red de farmacias, los servicios de interrupción de la gestación y en las consultas comunitarias de planificación familiar.
Precisamente el carácter gratuito y universal de la atención a la salud en la Isla, es una ventaja, en tanto la implantación de dispositivos en el útero y las tabletas de anticoncepción de emergencia se dispensan sin costo alguno a las pacientes.
La especialista comentó que el embarazo adolescente es un desafío para el sistema de Salud, pues entraña un mayor riesgo de muerte materna, de prematuridad y bajo peso al nacer de los bebés, y complicaciones obstétricas. Además, implica una crisis en la vida de las jóvenes, pues plantea nuevos retos para una madre inexperta, como el dilema de continuar o no los estudios, asumir el costo económico de la crianza y enfrentar el impacto psicológico de nuevas situaciones que demandarán de ella mucha responsabilidad y entrega, en una etapa de la vida compleja, pues ocurre un tránsito biológico, social y cultural de la niñez a la adultez.
En San Luis, como en el resto de la provincia, se apuesta por la educación sexual y la promoción de salud reproductiva, para tener jóvenes más informadas/os sobre temáticas que pueden interesarles como las relaciones de pareja y el inicio de una sexualidad activa y responsable.
En septiembre último, Rafael Cuestas Bocanegra, representante del Fondo de Población de las Naciones Unidas, declaró en La Habana que Cuba es un referente a nivel regional e internacional en la prevención y manejo del embarazo precoz, y en la educación sexual integral a las nuevas generaciones.