Santiago Arde, movimiento que comenzó con el incendio de una instalación gastronómica en la calle Enramadas en noviembre del año 2016 y ya se ha extendido por 16 consejos populares, llega a su cuarta etapa transformando nuestra ciudad.
En el consejo popular de Los Olmos, el movimiento ha rehabilitado dos consultorios, tres escuelas primarias, 61 viviendas, el bar Alfonso, la pizzería La Pirámide, que pasó a la empresa Compay Tiago, y el campo deportivo. Se instalaron además un gimnasio biosaludable y tres cabinas telefónicas, aún sin finalizar; y se prevé la reubicación de dos viviendas multifamiliares en mal estado.
Los niños del combinado deportivo de Los Olmos practican el boxeo en un espacio con nueva cubierta, ventanas, puertas y baños remodelados, y un sistema de iluminación que antes no existía e impedía el correcto funcionamiento del espacio.
El entrenador Yordanis Fernández declara que está muy agradecido por el esfuerzo de la Revolución. "Entre todos ayudamos, los trabajadores de aquí cargamos materiales y apoyamos a los constructores. Se han mejorado mucho las condiciones y eso repercute en el entrenamiento de los niños, los deportistas cubanos del futuro”. Los niños, por su parte, están contentos, pues si antes entrenaban con ahínco, ahora el estado de la construcción les permite hacerlo hasta más tarde y aprovechando más los conocimientos que adquieren.
Benancio Maceo Ramírez es el administrador del Bar-Cafetería Afonso, cuya remodelación fue total. Nos comenta que la infraestructura del edificio cambió completamente, pues las paredes eran de madera y cartón, y el techo de tejas antiguas. "Con la brigada del Santiago Arde el local dio un cambio radical, y las ofertas también han mejorado. Lo hemos cambiado todo, incluso los trabajadores y los vecinos ayudaron, y ahora damos un buen servicio a la comunidad".
En efecto el local, que brinda un servicio de 24 horas, presenta mejores condiciones higénico-sanitarias, el espacio es de concreto con tejado nuevo y se nota un diseño pensado para el espacio comercial, algo que antes no existía.
De los vecinos favorecidos por las rehabilitaciones, varios comentan que su casa está en mejor estado, pues hubo varios cambios de cubierta y se sienten protegidos ante posibles desastres naturales. "Agradecemos a la Revolución y al movimiento Santiago Arde, porque Los Olmos ha cambiado", declaran. En efecto, las fachadas de la zona están remodeladas y las personas respiran un aire nuevo mientras se esfuerzan por cuidar lo logrado.