Cuidemos nuestro corazón

Categoría: Santiago de Cuba
Escrito por ODETTE ELENA RAMOS COLÁS
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corazonCada 29 de septiembre el mundo celebra el Día Mundial del Corazón. Y es que las enfermedades cardiovasculares se encuentran por lo general entre las tres primeras causas de muerte en el planeta, y no ocurre diferente en el territorio nacional.

En Santiago de Cuba, por ejemplo, las cardiopatías isquémicas y los infartos agudos de miocardio, cobran innumerables vidas anualmente; y los factores de riesgo fundamentales incluyen el estrés, la inadecuada alimentación y el sedentarismo; todos susceptibles de modificación.

De tal modo, si las personas fueran más conscientes de la necesidad de la prevención solo con establecer estilos de vida saludable, muchas personas prolongarían por muchos años su existencia.
Por un lado, es preciso realizar ejercicios físicos de manera frecuente y sistemática, sin demasiado esfuerzo, solo para evitar el sedentarismo y movilizar un poco el cuerpo y los latidos del corazón. Estos previenen además de los cardiovasculares, otros problemas de salud como la osteoporosis, la obesidad; favorecen al mantenimiento de las articulaciones, tendones y ligamentos flexibles; aumentan la fuerza, la energía y pueden ayudar a reducir el estrés.

Lo anterior está en estrecha relación con lo imprescindible de una dieta variada, rica en frutas y verduras, baja en sal y grasa animal, tan dañina y reconocida como una de las causas de la arterioesclerosis, que es a su vez, causa del desarrollo de la placa de ateroma, que deriva en la cardiopatía isquémica, y en sus diferentes variantes, como la muerte súbita.

Lo cierto es que comer demasiado o muy poco es señal de una alimentación inadecuada, y por tanto se debe procurar cada día la ingestión, además, de granos, aceite vegetal y carne, para garantizar los minerales, nutrientes, proteínas y vitaminas que el cuerpo necesita.

Es primordial también para cuidar el corazón actuar con calma ante los problemas, pensar con la cabeza fría, y evitar perder el control. El estrés es el factor que últimamente detona la mayoría de los padecimientos; y los momentos difíciles son inevitables, pero hay que aprender a lidiar con esos malos ratos.

Los métodos de vida “cardiosaludables” incluyen también disminuir o anular el hábito de fumar. No hay que olvidar que esta práctica multiplica la aparición y la letalidad de la cardiopatía isquémica, tanto del fumador activo como el pasivo, que inhala el humo del cigarro. Por eso hay que insistir en la lucha contra este hábito, que en nuestro país es bastante fuerte y generalizado.
Implementando mecanismos de control para determinadas afecciones como la hipertensión y la diabetes mellitus, estamos también haciendo prevención de las enfermedades cardiovasculares. Hay que tener en cuenta que si bien el uso de medicamentos puede mejorar la calidad de vida y el pronóstico de quien ya está enfermo, este tipo de padecimiento no tiene cura. De ahí la importancia del control de los factores de riesgo, que se traduce en ganarle vida a la muerte.

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