La ciudad de mis sueños es hermosa como ninguna, a los ojos de viajeros deslumbra como el sol en mañanas primaverales, y se redescubre a la vista de sus hijos, de sangre y adoptivos, al transitar por sus añejas y angostas calles que desembocan al mar.
En este lugar confluyen negros y blancos, mulatos y mestizos, todos unidos en un abrazo apretado, afrocaribeño y multicultural. Esta es la cuna de Sindo y Matamoros, el sitio favorito de trovadores, cronistas y poetas. El asombroso y natural escenario que prefieren y disfrutan los eternos soñadores, esos que como Lennon no dejan de imaginar.
Esta es mi tierra amada donde no nací, a la que por azar o fortuna me trajeron mis padres. La tierra bendita que besan las tibias aguas de un Caribe que guarda misterios de corsarios y piratas, de ninfas y sirenas, de negras que parieron a sus orillas y recién nacidos que gritaron fuerte para silenciar el dolor de la esclavitud.
Terruño querido, añorado cuando estoy lejos y sufrido cuando de él me alejo. La casa solariega gigante donde muchos desearían vivir, cantar, y ascender a sus más altas cumbres. Este pedacito de isla lleno de amor y alegría, de danzas y colores desborda mis sentimientos. Es aquí donde quiero estar, aunque a veces me pierdo y me encuentro, me duermo y luego despierto embriagada de tanto son y tabaco, tambores, boleros...
Es este mi onírico hogar que transpira coraje y gallardía, mambises guerreros, la pluma martiana, un rebelde...un obrero. Aquí la Historia es presente y el futuro que quiero lo dibuja mi niño en un tierno cuaderno donde esconde pinturas, palomas y cielos.
Oh! mi Santiago, qué lindas tus palmas, tus sierras, tu pueblo. Inolvidable ruta, imprescindible anhelo que embruja y somete, que es risa y desvelo. Oh! mariposa, velero...café tinto, agua ardiente y miel, guayabera y sombrero. Ajiaco delicioso, hayaca, pregonero...eres conga, corneta, prú oriental y avispero.
Oh! Santiago de Cuba, tierra amada, la ciudad de mis sueños...Ay de mí si te olvido! Ay de mí si te dejo!