Para muchos de los visitantes al Parque de los Sueños, uno de los mayores atractivos es montarse en el avión parqueado en el hangar del parque y llevar a sus pasajeros en solo 15 minutos a la capital cubana, vuelo que les permite conocer varias ciudades del archipiélago cubano.
El tiempo ha pasado desde que comenzó sus operaciones en esa "terminal aérea", y todo el que se decide a viajar, sale complacido con lo que encuentra en esa aeronave, ya que experimentan cómo se realiza un vuelo en tiempo real, conocen las vivencias de un vuelo de verdad, las orientaciones que se dan, para despegar y aterrizar, las medidas de precaución en caso de algún problema en el tiempo de vuelo, ver el equipamiento que lleva la cabina del avión y lo que debe dominar la tripulación para que el viaje llegue a feliz término.
Este tipo de esparcimiento es muy instructivo para grandes y chicos, un simulacro tan similar a la realidad que el viajero debe llegar a la terminal aérea, solicitar el pasaje y abordar el avión, una verdadera historia real en un avión de fantasía.