Los niños, niñas y adolescentes santiagueros que adornan las ciudades y pueblos con sonrisas, juegos y uniformes escolares ya celebran los 57 años de la fundación de la organización que los aglutina, junto a sus hermanos mayores de la Unión de Jóvenes Comunistas UJC, los pequeñines están de fiesta y tomaron calles, plazas y parques.
Desde los pedales de una bicicleta, sobre las ruedas de una patineta o carriola criolla hecha con recursos propios, así como sujetos de la pita de un papalote o un trompo, los peques sonríen al mundo desde Cuba y acuden a la escuela cada día para aprender lo que los hará hombres y mujeres de bien.
Juegos de participación, actividades culturales en las áreas de recreo como el Parque de los Sueños, el Zoológico y las principales plazas de la ciudad y los municipios, serán poco para el jolgorio de los niños santiagueros, que junto a la familia seguirán protagonizando el juego de la vida y avanzando por más.

