La Empresa de Envases y Recipientes Metálicos Fábrica Marcel Bravo, perteneciente al sindicato de la Industria Sidero-Mecánica y la Electrónica se alista para celebrar su día este 24 de marzo, con la satisfacción de mostrar resultados satisfactorios en su quehacer y rendir el merecido tributo a Florentino Alejo Fuentes, mártir del sector.
Esta institución se encuentra imbuida en la actualización del modelo económico y social cubano para asegurar su crecimiento y garantizar la sostenibilidad de sus producciones.
Transformaciones que en el sistema empresarial cubano, comenzaron en el 2011 luego de que el 6to. Congreso del Partido Comunista de Cuba aprobara los lineamientos 6, 7 y 15, los cuales se refieren, fundamentalmente, al sistema empresarial y sus funciones.
Surgimiento y desarrollo
Surgió como un pequeño taller en Carretera Central S/N al lado de la Terminal de Calle 4, donde fundían pequeñas piezas para la empresa de Acueducto y Alcantarillado.
En 1984 se decide su ampliación y se ejecuta la inversión en la Carretera de Mar Verde Km 6 ½, incorporándose un Taller de Pailería para la elaboración de estructuras metálicas y tanques industriales, ya en 1986 se le agrega el de Envases Metálicos.
Así comenzó su ascenso productivo el que paulatinamente se fue consolidando con nuevas líneas: construcciones modulares ligeras, la reparación de cilindro para gas y las ofertas de servicios tecnológicos y de ingeniería.
En la actualidad
La Marcel Bravo, mantiene sus tres talleres -Pailería, Fundición y Envases Metálicos- a máxima capacidad productiva que aportan considerables cifras de producciones y sustituyen importaciones.
Entre su objeto social tiene la entrega de envases metálicos y tanques a la Empresa de Conservas y el de Fundición prepara registros hidráulicos, dispositivos que el país tenía que comprar en otros países a un alto costo en moneda libremente convertible.
El centro fabril trabaja en la implementación del Sistema de Perfeccionamiento Empresarial desde el 2003, con la máxima de buscar un mayor desarrollo, eficiencia económica, de reducción de costos e incremento de la producción y su calidad, además de racionalizar los recursos humanos y financieros.
Entre sus producciones figuran:
Una gama de productos que se emplean en disímiles lugares y obras constructivas, además de las exportables como: estructuras metálicas de carga, utilizadas en montajes, construcciones civiles y edificaciones de alta tecnología, fabricadas fundamentalmente de acero laminado en caliente y frío de diferentes perfiles.
Marcel Bravo marcha a buen ritmo en sus fabricaciones y sus trabajadores se sienten comprometidos con los empeños de los hombres y mujeres de esta urbe.
Huellas y sudor diseminados por Santiago
Por la mente de esta reportera jamás pasó ni la remota idea de cómo se trabaja en sus talleres, en este caso en el de fundición, un lugar con un calor abrasador, un horno en el que se funde el metal a alta temperatura, la grúa desde lo alto corre de un lugar a otro transportando enormes y pesadas piezas terminadas, además del polvo y los materiales que se utilizan para lograrlas.
El trabajo es muy fuerte, sus obreros dejan al descubierto su piel curtida y sus rostros sudorosos por la labor que desempeñan, pero a la vez también dejan ver la satisfacción que sienten por saberse útiles y su aporte lo apreciamos en cualquier parte de esta urbe.
Por ejemplo de sus talleres salieron las letras metálicas que indican el comienzo y el fin de la avenida Patria, igualmente se suman módulos ornamentales diseñados por la Oficina del Conservador de la Ciudad.
Asimismo, en la Marcel Bravo, se confeccionaron las estructuras metálicas y los columpios del Parque de los Columpios ubicado en Peralejo entre Enramadas y Aguilera, que deleitan a grandes y chicos.
Sus producciones de estructura metálicas las encontramos en el hotel Imperial, la herrería en el centro de la ciudad, en La Alameda, La Casa del Queso y no podíamos dejar de mencionar su incursión por el Parque de los Sueños y como si fuera poco su accionar han reparado fachadas y cubiertas de casas ubicadas en diferentes lugares.
En general, todos hicieron patente el orgullo que sienten de ser trabajadores de la Empresa de Envases y Recipientes Metálicos Fábrica Marcel Bravo, porque sienten que han aportado su granito de arena en el ‘renacer’ de Santiago.
Unos afirmaron que colaboraron en la fabricación de los columpios, en las estructuras metálicas, otros dejan escapar con picardía la satisfacción de haber arreglado algunos de los viejos aparatos del Parque de Diversiones.
Marcel Bravo, una industria que nos atrevemos a afirmar que sin dejar de cumplir con sus tareas diarias que contribuyen a la economía provincial y nacional, brindan su esfuerzo en las obras constructivas de Santiago de Cuba.
Esos trabajadores son héroes de estos tiempos que desde sus puestos de trabajo a base de sacrificiEo, sudor y empeño contribuyen a que Santiago siga siendo Santiago.