
Cumplir con el orden civil establecido y cuidar la higiene en el hogar, el centro laboral y sobre todo los espacios públicos, debe ser una obligación para la comunidad, sobre todo en estos tiempos en que han proliferado enfermedades como el dengue y el Zika. Si cada poblador cumpliera con las medidas higiénicas necesarias se evitarían estos episodios virales.
Santiago de Cuba, por su clima, relieve y hasta por las características propias de la cultura de su población es uno de los territorios más amplios en la campaña contra el mosquito y donde con el esfuerzo de todas las organizaciones políticas y de masas se encuentra volcado en la batalla por la salud del pueblo.
En las comunidades, casa por casa, familia por familia es donde debe hacerse sentir el esfuerzo mancomunado, a veces por una errónea percepción de riesgo, por descuidos o desconocimiento, no se cumplen con las medidas necesarias, que deben ser aplicadas con extrema eficiencia, porque cuando se habla de salud, se dicen palabras mayores.
En este sentido zonas vulnerables a los focos de mosquitos, áreas con microvertederos, fosas desbordadas, zanjas, salideros, huecos con agua en las calles y muchas otras razones convierten a cualquier territorio en propenso a dejar entrar estas enfermedades y muchas más.
Si bien la dirección de Salud en la provincia está realizando varias acciones como las audiencias sanitarias, la revisión del examen autofocal, la fumigación y el intercambio con la población para concientizar la gravedad del tema, aun no es suficiente, hay que lograr más responsabilidad en la parte que le toca a cada cual en el enfrentamiento a la actual situación.
De gran importancia es reforzar con inmediatez las medidas para eliminar las causas que favorecen la proliferación del vector, hacer que todas las entidades estatales trabajen de conjunto con la comunidad, pero de verdad y no porque forma parte de un plan de trabajo, a conciencia y con responsabilidad.
Sería un primer paso en el largo camino que se debe transitar no solo para enfrentar las nuevas enfermedades sino también para que en Santiago de Cuba reine el orden y la limpieza, entonces trabajemos unidos, porque entre todos podemos lograrlo.