- "Cuba cuenta con tecnología sisimológica de primer mundo", afirma experto
- Abre sus puertas Casa de la Cerámica en Santiago de Cuba
- Acuerdan colaboración centros científicos cubanos
- Agricultores santiagueros dieron su aporte para mayores transformaciones en Cuba
- Alerta Unión Eléctrica sobre aumento en daños a la propiedad
Séptima villa de Cuba: testigo de primera sublevación de esclavos
- Detalles
- Categoría: Santiago de Cuba
- Escrito por Lilieth Domínguez Quevedo
- Visto: 2137
Han pasado 284 años desde la primera sublevación de esclavos y trabajadores que aconteció en las Minas del Cobre, sitio cercano a la ciudad de Santiago de Cuba y que guarda en sus memorias importantes momentos que acontecieron desde la fundación de la séptima villa cubana, hasta nuestros días.
Fue el 24 de julio de 1731 cuando decidieron, por medio de la insurrección, exigir sus derechos ante las autoridades españolas. Estaban motivados por la herencia de sus antecesores: esclavos africanos e indios que laboraban allí hasta el siglo XVII, cuando la actividad de la minería dejó de ser de interés económico.
Ante la obligación de trabajar en obras de defensa para la Colonia Española y la violación de sus derechos, muchos de los esclavos se sublevaron y se unieron a los cimarrones de los palenques en las lomas cercanas.
Fue entonces cuando el poder colonial cedió a sus peticiones, aunque solo en 1801 se legalizaron sus derechos y se les reconoció como hombres libres y dueños de la tierra.
La Orden Real fue leída y aceptada por las autoridades correspondientes ante la imagen de la Virgen de la Caridad, haciendo que el poblado fuera el primer lugar en la Isla donde se proclamó la libertad de los esclavos, 80 años antes que se decretara la abolición formal de la esclavitud.
La obra escultórica del santiaguero Alberto Lescay, Monumento al Cimarrón, erigida allí desde el 7 de julio de 1997, reconoce al héroe anónimo de esa gesta, y lo hace desde lo alto de una loma, muy cercana al Santuario del Cobre.
Esta obra forma parte del proyecto de la UNESCO Ruta del Esclavo, que en 2012 fuera declarado como Monumento Nacional al Paisaje Cultural del Cobre.
El fenómeno de la esclavitud, presente en la mayor de Las Antillas durante años, dejó una profunda huella en la sociedad que llega hasta nuestros días de la mano de tradiciones, costumbres y ritos de la religión.
Para los conocedores, el monumento es visto como un punto de escala y reflexión sobre el valor que en todos los tiempos tiene la resistencia y la rebeldía, frente a las acciones de opresión y las injusticias.

