La partida de un colega siempre duele, sobre todo si es uno que ha dedicado toda su vida a la profesión y de los que dejó un estilo propio cual maestro para sus discípulos. A nosotros los santiagueros nos toca de cerca, pues está estrechamente relacionado con los inicios de Tele Turquino, decano de los canales provinciales.
Además de su pasión por los medios de comunicación, el deporte colmó su vida profesional, sus dotes de comunicador las empleó a fondo en el periodismo deportivo sin fronteras entre disciplinas, siempre tuvo la palabra adecuada y el comentario certero, así pudo ganarse el privilegio de representar a nuestro gremio de periodistas deportivos, fuera de Cuba.
Fuera del campo profesional, René Calama fue un amigo, comprometido con sus colegas y un buen vecino y un patriota; en fin emborronaríamos muchas cuartillas, para hablar de quien ahora solo le podemos dar el compromiso de mantener su recuerdo vivo y un buen adiós, el adiós que se le da a un amigo.