Compañeros de lucha cercanos al líder en la clandestinidad, Frank País García, destacaron hoy en esta ciudad las cualidades del joven revolucionario, del cual se cumplirán 60 años de su asesinato el próximo 30 de julio.
Luis Felipe Rosell y Ángel Luis Delgado (Negrito Carmenaty) contaron muchas anécdotas ante un auditorio dedicado a investigar y divulgar esa etapa de la Revolución y el decisivo papel de Frank para organizar acciones y apoyar desde las ciudades al Ejército Rebelde con fuerzas, armas y avituallamientos.
Cuando a Rosell le presentaron a Frank en el Callejón del Carmen, en el negocio de venta de flores que tenía en ese céntrico lugar, quedó impresionado al ver que era un muchacho quien dirigía las luchas.
En poco tiempo, manifestó, pudo comprobar su valor, arrojo, capacidad y serenidad en los momentos más tensos, y el privilegio de convertirse en uno de sus más allegados colaboradores.
Narró que con su carro particular y el destinado a distribuir los arreglos florales para graduaciones, iglesias y funerarias, trasladó al luchador en numerosas ocasiones, incluso hasta Guantánamo, y puso esos vehículos a disposición de la causa para el trasiego de explosivos, armas y demás recursos.
Algo que mucho impresionó a Rosell, el cual ya estaba casado y con dos hijas cuando conoció a Frank, fue el hecho de que este último, con solo 16 años, leía el libro Goethe. Historia de un hombre, de Emil Ludwig.
Un día, recordó, el libro se le quedó en el jardín de su finca en El Palmar, y desde entonces lo guarda con celo pues tiene su nombre y apellidos de puño y letra.
Para Negrito Carmenaty el luchador santiaguero fue un hombre excepcional, con una inteligencia que miraba hacia el futuro, y que de haber sobrevivido podría ser hoy una figura fundamental en la Revolución, aseguró.
Combatientes ambos del Ejército Rebelde y la Lucha Clandestina, hablaron con mucho sentimiento del joven dirigente, abatido con sólo 22 años, cuando entregaba lo mejor de sí a la causa revolucionaria.
Con el conversatorio, realizado en el Centro de Estudios y Documentación de la Lucha Clandestina, comenzaron las actividades de homenaje por las seis décadas del asesinato de Josué País, el hermano menor, el 30 de junio de 1957, y de Frank, justo un mes después.
Diferentes instituciones como el Museo Casa Frank País y el Museo de la Lucha Clandestina desarrollarán un amplio programa por esas fechas.