Arisné Martínez López, maestra de la Educación Especial, ha dedicado 40 años de su vida a la enseñaza, sobre su quehacer en este sector de prioridad en Cuba, expresa: “Me siento feliz en reciprocar lo que el Estado invirtió en mi educación, principalmente en esta enseñanza que requiere de tanta entrega, comprensión, paciencia y principalmente mucho afecto y amor.
“Realmente ha sido lo más grande para mí, me jubilé y que va, me reincorporé, muchas veces me ponía a pensar en la escuela y en los niños y aquí estoy, ahora más que nunca dando respuesta a las ideas de nuestro Comandante en Jefe sobre este tipo de enseñanza
“El mayor regocijo que sentimos es cuando lo vemos reincorporados a la sociedad, con un oficio, una técnica, es un logro, no solo de los maestros sino también de la Revolución.
“En todo este tiempo, puedo decir que tengo muchas anécdotas de mis estudiantes, pero hay una que me ha marcado, creo que para toda mi vida. Tuve un alumno que perdió a sus padres muy pequeño y yo siempre me llevaba su ropita para lavarla y plancharla, -aunque ese servicio existía en la escuela- porque me sentía satisfecha haciéndolo.
“Cuando aún yo no había llegado, él se ponía a dar carreras por el frente de la escuela como esperándome y cuando me veía se quedaba tranquilito en una esquina, lo llevaba al baño, lo bañaba, lo perfumaba y le ponía su ropa limpia.
“Actualmente, él me vista, ya tiene familia, me lleva a sus hijos y les dice que yo soy su abuela, es una relación muy bonita; actualmente trabaja en la base de transporte como mecánico y también labora como conductor.
“Hay otro que ahora es chofer, este mundo es tan chiquito que un día salíamos de pase de la escuela y cuando llegó el ómnibus, era él quien nos iba a llevar; es inexplicable verlos convertidos en hombre y mujeres de bien.”
Arisné, fue sorprendida con un diploma de reconocimiento firmado por la Ministra de Educación, en ocasión de la jornada del educador: “Estoy emocionada, esto me cogió de sorpresa y ahora me siento más comprometida con la educación de esos niños.
“Enseñar es mi vida, desde pequeña me gustó ser maestra, yo le daba clases a mis muñecas, hasta que lo logré, estuve becada en la ciudad escolar Camilo Cienfuegos y he seguido siempre al lado de los niños dando lo mejor de mi.
“Ahora nos toca llevar de frente ese concepto de Revolución, tan amplio de nuestro Comandante en Jefe, hay que tratar de que los niños lo interioricen, partiendo de que él descansa aquí en Santiago, por lo que estamos más comprometidos con Fidel, con la Revolución y con nuestro sector que es Educación.
Así son nuestros educadores, quienes forman a los hombres y mujeres del futuro con verdadero sentido de identidad, dignidad, principios éticos, morales y revolucionarios.