Un hasta Siempre
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- Categoría: Santiago de Cuba
- Escrito por Nalena Jares Rivero y Olga Thaureaux/Foto: Cortesía familiar
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Tal vez la diferencia de edad no nos permita hablar de la grandeza de su obra ni hacer las anécdotas que otros colegas podrían contar, pero tenemos el deber y la deuda de reconocerla siempre.
En la tarde de este jueves 10 de noviembre nos sorprendió la noticia del fallecimiento del periodista Ángel Luis Beltrán Calunga, jubilado del Sierra Maestra.
El legado de sus escritos, sus libros, sus enseñanzas y su amor por la historia nos quedan en el recuerdo infinito de quien fuera maestro y amigo.
Algunos lo recordarán cuando siendo profesor de la carrera de Periodismo, en la Universidad de Oriente, llegaba al mediodía, vestido de safari o guayabera, siempre puntual, a pesar de trasladarse generalmente a pie, pues contaba que ante una situación de salud muy seria, le recomendaron caminar y desde entonces lo hizo un hábito.
Nació en San Luis, el 27 julio de 1934, donde lo reconocieron como Hijo Ilustre. Desde la niñez tuvo que hacer disímiles oficios para ayudar a su familia. Se graduó de Licenciatura en Periodismo en 1976; desempeñándose como agregado de prensa en la embajada de Cuba en Jamaica.
Beltrán dedicó su vida a la familia, en especial a su esposa Graciela, quien garantizó desde la retaguardia su estabilidad y entrega a las páginas de Sierra Maestra por más de 40 años. Desde las filas de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, se vinculó mucho a la comunidad, impartiendo conferencias en los centros educacionales.
Por su quehacer mereció el Sello de Laureado del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Cultura; la mellada Féliz Elmuza, de la Unión de Periodistas de Cuba. Desde la militancia del Partido, fue un defensor a ultranza de la Revolución hasta su muerte.
Pertenecía, además, a la Unión Nacional de Historiadores de Cuba y a la Organización Internacional de Periodistas; se desempeñó también como presidente de la UPEC en la provincia, y fue delegado a congresos de esa organización profesional y de los CDR.
Entre sus obras se encuentran El reporterismo sobre discursos en la prensa escrita, Con los pobres de la tierra y Después del Asalto al muro, publicadas por la Editorial Oriente.
Amante de la historia por excelencia, defensor del idioma, procuraba siempre enseñar a las generaciones que le continuaron.

