
De manera sorprendente se alivian los pies cansados e hinchados si los sumerges durante 20 minutos en un recipiente que contenga agua tibia, dos y media cucharada de sal, una cucharadita de bicarbonato de sodio y cinco gotas de aceite.

No son pocas las personas que en determinados momentos de la vida se ven afectados por los temidos hongos en pies y uñas. Uno de los usos del agua con sal es combatir ese problema. En un recipiente de gran tamaño añade agua caliente y ocho cucharadas de sal. Después sumerge los pies y mantenlos al menos 15-20 minutos.