Sin abandonar las labores de socorro en las zonas devastadas por el terremoto de hace cinco días, el gobierno italiano inició la evaluación de los daños materiales causados por el sismo.Amatricie y Accumoli, en la provincia de Rieti, y Arquata y Pescara del Tronto, en la de Ascoli Piceno, fueron las localidades más golpeadas por el movimiento telúrico, con un saldo preliminar de 290 muertos, unos 400 heridos y más de dos mil 500 personas desplazadas de sus hogares.
Las inspecciones comenzarán por los centros educativos, dijo la víspera en conferencia de prensa el jefe del Departamento de Protección Civil (DPC), Fabrizio Curcio.
Primero -señaló- se hará una valoración técnica seria para comprender la magnitud de los daños para después determinar lo que puede ser utilizado, y añadió que en caso contrario 'encontraremos soluciones alternativas'.
La evaluación de las afectaciones transcurrirá de manera simultánea con la investigación judicial abierta por la procuraduría regional de Rieti para determinar la existencia de responsabilidad administrativa o penal en el desplome de edificios, supuestamente construidos según normas antisísmicas.
Una de esas instalaciones es precisamente la escuela pública 'Romolo Capranica', de Amatricie, muy dañada por un derrumbe parcial, a pesar de su reinauguración en septiembre de 2012 luego de una inversión de 700 mil euros para mejoramiento antisísmico.
Esta evaluación es clave para determinar la asignación y el manejo de recursos para las obras de reconstrucción, fase de especial complejidad siempre expuesta a posibles actos de corrupción.
'Los riesgos existen, es inútil esconderlos. La reconstrucción tras el terremoto es históricamente el bocado de los grupos delictivos', expresó el Procurador Nacional Antimafia, Franco Roberti, en declaraciones al diario La República.
Señaló, sin embargo, que las autoridades cuentan con un sistema de trabajo de efectividad demostrada en el enfrentamiento a delitos de esa naturaleza, construido a partir de la experiencia acumulada en situaciones anteriores, como el terremoto de la ciudad de L´Aquila, en 2009.