Yalta, Crimea, 16 abr (PL) La imposición de sanciones y el mantenimiento de una postura negativa hacia Rusia responden a una hegemonía de Estados Unidos en el núcleo de la política de la Unión Europea, denunció un político de la izquierda griega.
Costas Isychos, ex viceministro de Defensa del primer gobierno del partido Syriza hasta septiembre de 2015, afirmó en entrevista a Prensa Latina que el dominio norteamericano sobre Europa explica la posición de las estructuras europeas respecto a las medidas antirrusas, pese a los daños económicos palpables y el rechazo de fuerzas políticas y sectores internos.
Estados Unidos es el único que gana con una crisis entre la Unión Europea (UE) y Rusia, estimó.
Washington no desea que Europa tenga buenas relaciones económicas, energéticas y políticas con la Federación, reflexionó el cofundador del partido Syriza, a inicios de la década de 1990, que formó un primer gobierno con el primer ministro Alexis Tsipras en medio de brutales presiones de sectores conservadores y neoliberales del continente.
Contrastó Isychos las consecuencias de esa política y del embargo como contramedida para muchas economías como España, Italia y Grecia con pérdidas millonarias por la caída del comercio con Rusia. Estados Unidos, dijo, quiere a toda costa una UE bélica, completamente negativa a una relación normal con el Estado ruso.
A su juicio, esa política de dominio global y de imposición del caos fue causante de la crisis en Ucrania y del golpe de Estado en Kiev, en febrero de 2014, que apoyaron funcionarios de la Casa Blanca con su presencia en ese país, enfatizó.
Para el dirigente del partido Unidad Popular de Grecia, Washington gana en estos momentos por las guerras periféricas y los conflictos que fomenta en Ucrania, Siria, en otros países del norte de Africa y el mundo árabe.
Consultado sobre la incoherencia con los principios que propala la UE y la práctica de dobles raseros en política internacional, particularmente por la cuestión crimea, Isychos coincidió con eurodiputados presentes en el Foro Económico de Yalta en la cuestionable postura de Bruselas de desconocer el derecho y la voluntad del pueblo de Crimea.
En Kosovo, recordó el político griego, la Unión apoyó el derecho internacional, sin embargo, no reconoce el ejercicio democrático que tuvo lugar en Crimea con el referendo para la reunificación a Rusia, respaldado por una mayoría de la población, reforzó.
Deploró asimismo el hecho que hoy Europa "no reconoce los derechos de los refugiados de guerra procedentes de Siria y de otras regiones en conflicto", mientras siguen levantándose muros y se exacerba la discriminación y la xenofobia, condenó.
Asoció esos fenómenos con una política de la extrema derecha que domina en muchos gobiernos y estados europeos, la misma razón, según dijo, por la que Grecia es una de las víctimas convertida en los últimos siete años en una neo-colonia de la oligarquía alemana y de los centros económicos y financieros más poderosos de la UE, aseveró.
El dirigente de Unidad Popular, opuesto a las políticas de ajustes neoliberales y la desnacionalización de los principales pivotes de la economía helénica, abogó porque el pueblo griego diga No a esos instrumentos hegemónicos, a la zona del euro y a la dictadura económica de los grandes centros monetarios y económicos dentro de la Unión.
Cuando hay paz y relaciones normales entre los Estados podemos tener mejores días para los trabajadores y para los pueblos en Europa y Rusia, manifestó esperanzado en un futuro mejor.
Isychos, refugiado político argentino en los tiempos de la dictadura militar en el país suramericano, descuella como una de las figuras destacadas de la izquierda griega.
Fue copresidente del grupo ministerial Grecia-Rusia para la colaboración económica y comercial durante el primer gobierno de Syriza. Integró la delegación helena al II Foro Económico Internacional de Yalta.
Mi presencia en Crimea es muy importante porque señala la posición del pueblo griego en desacuerdo con las sanciones y la política de embargo contra Rusia y también contra Crimea, sostuvo el veterano político.