Naciones Unidas, 1 jun (PL) Malasia asumió hoy la presidencia rotatoria del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, en un escenario global marcado por conflictos y la ofensiva del Estado Islámico (EI) en Iraq y Siria.
El órgano de 15 miembros definirá mañana su agenda de trabajo para junio, bajo la gestión del país asiático, programa que será informado poco después a la Asamblea General y a la prensa.
Se espera que el programa incluya el seguimiento a las principales crisis en el planeta, el análisis de la labor de misiones de paz de la ONU y la celebración de al menos un debate abierto.
La presidencia mensual de Malasia ocurre en un contexto complejo, ante la continuidad de los combates y su impacto humanitario en Siria, Libia, Yemen, Ucrania, Mali y Sudán del Sur, la crisis política en Burundi y el avance de los extremistas en diversas partes del planeta.
En Iraq, el EI mantiene el control de territorios en el norte, y continúa su avance, como la reciente invasión de Ramadi, pese a los bombardeos y operaciones gubernamentales para recuperar poblados y ciudades.
También existen reportes de una creciente presencia de los islamistas en Libia y Yemen, mientras en Siria ocupan zonas norteñas, sometidas a ataques aéreos de Estados Unidos y sus aliados, sin autorización de Damasco.
Además de Malasia, el actual Consejo de Seguridad lo integran Francia, Estados Unidos, Rusia, Reino Unido y China -los países con escaño fijo y derecho a veto- Angola, Chad, Chile, España, Jordania, Lituania, Nueva Zelanda, Nigeria y Venezuela.