Lima, 22 nov (PL) El ministro boliviano del Interior, Carlos Romero, saludó la decisión de Perú de interceptar y derribar, en última instancia, aeronaves intrusas sospechosas de transportar drogas de este país a Bolivia.
Romero, tras participar en una reunión de ministros de Seguridad de los países de la Organización de Estados Americanos, dijo que una reciente ley que norma las acciones de la fuerza aérea contra naves intrusas "se enmarca en los lineamientos internacionales".
Además, añadió, "contribuirá en nuestra lucha contra el narcotráfico porque uno de los mayores problemas que tenemos es el puente aéreo para el tráfico de drogas".
Aludió así a las llamadas "narcoavionetas" que aterrizan en aeródromos clandestinos del peruano Valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro, recogen cargas de droga y la llevan a Bolivia.
Señaló el hecho de que tienen una extensa frontera común en las regiones andina y amazónica, lo que hace necesario avanzar en medidas como la adoptada por Perú, contra esas actividades ilegales.
"Se trata de atacar el narcotráfico, vulnerando sus estructuras materiales de desplazamiento y operacionales. Desde ese punto de vista, esta norma nos parece una medida absolutamente correcta", declaró a la agencia estatal de noticias Andina.
Añadió que una aeronave que transporta droga, sea cual fuere su bandera, incurre en un delito transnacional y señaló que Bolivia también ha aprobado una norma para combatir a las avionetas que trasladan narcóticos.
El derribo de aeronaves intrusas sospechosas de narcotráfico estaba suspendido desde 2011, tras una fallida operación de la fuerza aérea coordinada con la agencia norteamericana antidrogas DEA.
En ese incidente fue abatida una aeronave inocente en la que viajaban misioneros estadounidenses y el saldo fue la muerte de una mujer y un bebé de esa nacionalidad.