El este de China amaneció este domingo en máxima alerta debido a la llegada del tifón In-fa, obligando a la evacuación de más de 100 000 personas y ordenando la suspensión de vuelos y de la actividad comercial en la región.
La Agencia Meteorológica de China indicó que In-fa azota las costas del este del país con fuertes vientos en la región de Zhousan, provincia de Zhejiang. Los efectos del tifón se sintieron la mañana del domingo en Shanghai, la mayor ciudad china, con fuertes ráfagas de viento y lluvias constantes.
Los vuelos fueron cancelados en los dos aeropuertos internacionales de la ciudad, así como decenas de trenes, mientras la actividad portuaria de Shanghai y Ningbo, dos de las mayores terminales marítimas del mundo, también cerraron.