Moscú, 10 nov (Prensa Latina) Rusia saludó el diálogo que mantienen hoy el gobierno y la oposición constructiva en Venezuela y rechazó las presiones desde afuera para desestabilizar ese país suramericano, sobre todo, de parte de Estados Unidos.
Las fuerzas opositoras radicales venezolanas no cejan en el empeño de desestabilizar el país y por eso nuevos actos de protesta están previstos para mediados de noviembre en esa nación, declaró la vocera de la Cancillería rusa, María Zajarova.
De acuerdo con la portavoz, en este contexto, el Gobierno y los sectores constructivos de la oposición siguen adelante con el arduo trabajo en el marco de la llamada Mesa de Diálogo Nacional.
Se debaten temas políticos, económicos y electorales, incluidos los preparativos para las legislativas de 2020, subrayó la funcionaria.
Aparecen indicios esperanzadores de que la opositora Asamblea Nacional se está implicando en este proceso. Con la participación de sus diputados, se alcanzó un acuerdo para renovar el Consejo Nacional Electoral, afirmó Zajarova.
Consideramos que se trata de un primer paso real hacia la superación de la crisis institucional y la búsqueda colectiva de soluciones negociadas a los problemas políticos claves de conformidad con la Constitución, destacó la vocera oficial.
En cuanto al 'frente internacional', continúa la labor subversiva para, a cualquier precio, impedir que se estabilice la situación política interna en Venezuela, consideró la portavoz citada aquí por la televisión capitalina.
Por ejemplo, desde la Casa Blanca echan mano con regularidad a mecanismos de presión favoritos, como restricciones unilaterales ilegales que se imponen para lograr un propósito que nadie oculta: derrocar al Gobierno legítimamente elegido de Venezuela, denunció.
En su arrebato sancionador, Washington empieza a amenazar a sus propios aliados por el menor intento de establecer relaciones constructivas con Caracas, destaca la funcionaria de la Cancillería.
A la vez, hemos tomado nota de la declaración del Grupo de Contacto Internacional para Venezuela y celebramos que destaque la ausencia de alternativas a la necesidad de que son los propios venezolanos quienes tienen que decidir el futuro de Venezuela.
Desafortunadamente, al mismo tiempo se indica que salir de la crisis es posible solo mediante la transición del poder tras unas elecciones presidenciales 'creíbles'.
Reiteramos que imponer condiciones a una de las partes del conflicto político interno en Venezuela, o dondequiera que sea, no ayuda a lograr la reconciliación nacional, ni establecer diálogo, ni alcanzar soluciones negociadas para resolver la crisis, aclaró la vocera.