Pretoria, 26 oct (Prensa Latina) La crisis en el partido Alianza Democrática (AD), reflejada en la renuncia de varios de sus dirigentes, entre ellos su presidente Mmusi Maimane, destaca esta semana en el acontecer político de Sudáfrica.
Las pugnas dentro de esta organización, la segunda en importancia luego del gobernante Congreso Nacional Africano (ANC) y por tanto oposición oficial en este país, tuvieron su primera manifestación el lunes cuando el alcalde de Johannesburgo, Herman Mashaba, anunció su dimisión.
El hecho ocurrió pocas horas después que la exgobernadora de la provincia de Cabo Occidental Helen Zille y exlíder de AD fuese nombrada Coordinadora del Consejo Federal de esa agrupación política.
Mashaba justificó su decisión de abandonar el partido con el argumento de que el AD estaba ahora controlado por elementos de derecha, una justificación que no convence a analistas locales que recordaron su papel al frente del derechista tanque pensante Free Market Foundation.
En ese sentido los expertos opinaron además que las posiciones de Mashala respecto la economía son incluso más conservadoras que las de Zille, quien encabezó AD hasta 2015 en cuando fue sustituida por Maimane.
Dos días después del anuncio de Mashala el camino de la renuncia fue transitado por Maimane como líder de AD y por Athol Trollip, presidente federal del partido, quien dio a conocer que se retiraba tanto de la organización como de la vida política nacional.
A 24 horas de informar su salida como Presidente de AD, Maimane expresó que abandonaba también partido y su escaño como diputado y jefe de la bancada opositora en el órgano legislativo.
Ante este panorama, el Consejo Federal Ejecutivo de AD convocó el viernes último una reunión de urgencia con el objetivo de salvar la organización, que a juicio de la ministra Patricia de Lille se encuentra en un camino de destrucción.
La antigua alcaldesa de Ciudad del Cabo, quien se separó de Alianza Democrática en 2018 y fue nombrada titular de Trabajos Públicos este año por el presidente Cyril Ramaphosa, declaró a la prensa que los dirigentes de AD no tienen la menor idea acerca de un liderazgo de principios.
Explicó que su separación de ese partido se produjo cuando se convenció de que las políticas de esa organización eran 'adornos de vitrina que no estaban respaldadas con sus prácticas'.
Por su parte Zille anunció que se busca asesoría legal para dar los siguientes pasos, cuando especialistas locales califican de acertijo el futuro liderazgo de AD, ya que sus estatutos precisan que ante la renuncia de su líder la posición debe ser ocupada interinamente por su presidente federal, quien también dimitió, hasta la celebración de su congreso nacional.
El único resultado de la reunión de los directivos de Alianza Democrática fue asegurar que a mediados de noviembre se nombrará un presidente interino.