Madrid, 24 oct (Prensa Latina) España cerró el tercer trimestre de 2019 con tres millones 214 mil 400 desempleados, un 13,92 por ciento de su población económicamente activa, informó hoy el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Entre julio y septiembre, el número de desocupados en la cuarta economía de la zona euro bajó en 16 mil 200 personas al 13,92 por ciento, frente al 14,02 por ciento del segundo trimestre, precisó la Encuesta de Población Activa (EPA) difundida este jueves por el INE.
Según la EPA, que ofrece más datos para analizar la evolución del desempleo que el estudio realizado por el Ministerio de Trabajo, España alcanzó a finales de septiembre la cifra de 19 millones 874 mil 300 trabajadores activos, su mayor nivel en 11 años.
En términos interanuales, el mercado laboral sumó 346 mil 300 personas (un alza de 1,77 por ciento), en tanto que el paro cayó un 3,36 por ciento, con 111 mil 600 desempleados menos en los últimos doce meses.
Por su parte, la cifra de hogares con todos sus miembros activos en paro, otro indicador para medir el drama de este flagelo, subió en 17 mil 200, un 1,7 por ciento más respecto a abril-junio, hasta situarse en un millón 10 mil.
De esta manera, los hogares con todos sus miembros en paro superan de nuevo el millón, después de que en el segundo trimestre bajaran de esta cota -hasta los 992 mil 800- por primera vez en 10 años y medio.
Por sectores, el número de trabajadores en la calle bajó en el sector servicios (ocho mil 600 menos), que incluye el turismo, gran proveedor de empleos temporales, y en la industria (-15 mil 800).
Sin embargo, aumentó en la agricultura (+20 mil) y en la construcción (+tres mil 100).
La ralentización en la caída del desempleo tiene de fondo el enfriamiento generalizado de la economía mundial, que obligó al Gobierno español a revisar a la baja sus previsiones de crecimiento.
A mediados de 2013, durante el peor momento de la crisis iniciada en 2008, la tasa de desempleo trepó hasta el 27 por ciento, aunque en el último lustro una lenta recuperación económica contribuyó a una progresiva mejoría.
Sin embargo, España sigue siendo el segundo país de la Unión Europea con el índice más alto de desempleo, apenas superado por Grecia.