Panamá, 18 abr (Prensa Latina) Dotar de valor agregado a la carga que pasa por el canal de Panamá y de más tecnología al sector productivo, en especial el agrícola, constituyen los principales retos de la economía nacional.
Al respecto, el ministro de Comercio e Industria (MICI), Néstor González, aseguró que otro desafío importante es dejar de ser simples productores de mercancías primarias para convertirnos en productores de bienes con valor agregado, no solo alimenticios, sino también eléctricos o tecnológicos.
Para ello, el país cuenta con una buena conectividad aérea y marítima, pero también en el sector de las telecomunicaciones, pues por Panamá pasan siete cables de fibra óptica que conectan a toda Latinoamérica, apuntó.
En entrevista con Prensa Latina, el titular del MICI también se refirió al compromiso que tiene el sector privado con el productivo, en aras de mejorar los procesos primarios y aprovechar los acuerdos comerciales suscritos con diferentes países.
A esto se suma la necesidad de fomentar, lo más rápido posible, las exportaciones a mercados de calidad como Uruguay, al cual exportamos piña por vía aérea.
González precisó que, con la instalación de la empresa Del Monte en puerto Armuelles, en la occidental provincia de Chiriquí, el país podrá incrementar las exportaciones de banano, uno de los productos alimenticios tradicionales, renglón donde se concentra el 70 por ciento de las exportaciones panameñas.
Cabe señalar que, pese a los vaivenes del comercio mundial, la economía de servicio es lo que ha permitido el crecimiento del Istmo en los últimos años, aunque ya trabajan en el desarrollo de otros sectores como el turismo, con la creación de un fondo que busca incentivar su avance.
Sobre este tema, el ministro ofreció detalles sobre la terminación de la nueva terminal de cruceros en la costa pacífica de la capital, la cual brindará una oportunidad para promover el multidestino en esta área centro-sur de América, que podría incluir Colombia, Perú y Chile, entre otras naciones.
Al ser interrogado sobre los beneficios que ofrece la ampliación del canal, González aseguró que esta obra trajo oportunidades a los puertos del país y a su hub logístico, pero también al resto de América Latina, donde el tráfico de carga aumentó en los principales puertos.
En tal sentido, explicó que Cuba con el puerto de Mariel también podría beneficiarse con ese trasiego de contenedores, incluso crear condiciones para introducirle valor agregado a las mercancías que llegan a su rada y aprovechar parte de la materia prima que pasa por el canal de Panamá hacia el este y oeste de Estados Unidos, Caribe y Asia Pacífico (Japón, China, Corea).
De esta manera, Cuba podría aprovechar la red de acuerdos comerciales que tiene firmado Panamá con países de la región, apuntó el alto funcionario, quien aseveró que la nación centroamericana tiene bien identificada sus fortalezas, las cuales radican en los servicios, particularmente en su hub logístico que incluye el canal, puertos, carreteras, ferrocarril y zonas francas.
Resaltó los acuerdos comerciales firmados entre Cuba y Panamá y la flexibilización en la política migratoria, lo cual facilita los trámites de visado para el empresariado de la isla caribeña que viaja al Istmo en busca de nuevas oportunidades para llevar productos a Cuba y viceversa.