Puerto Príncipe, 26 ago (PL) El Observatorio Haitiano de Derechos Humanos (OHDH) deploró la agresión física contra dos periodistas acreditados ante el Parlamento, y exigió que se abriera una investigación administrativa para determinar responsables.
De acuerdo con la asociación, el ataque contra los comunicadores es una violación grave, en virtud del derecho penal en el país, además de trasgredir las normas internacionales de derechos humanos.
El pasado lunes, individuos no identificados atacaron la sede del Senado, y dispararon contra ventanas y paredes, sin que se reportaran heridos ni pérdidas de vidas humanas.
Los reporteros que garantizaban la cobertura de la operación policial fueron agredidos luego por varios agentes de seguridad que custodiaban en lugar.
Según la OHDH, el 'acto de barbarie' nos lleva de nuevo a los tiempos de pensamiento único y resulta una serie amenaza a la libertad de expresión, haciendo alusión al periodo dictatorial de François y Jean Claude Duvalier (1957-1986).
Asimismo, denunció las amenazas de muerte contra el periodista de Radio Galaxy, Jean Robert Delciné, uno de los implicados en los sucesos del Parlamento, y recordó que tanto las amenazas como el asalto físico, son delitos punibles por el código penal de Haití, y que merecen ser castigados severamente por la justicia.
Unos ocho reporteros acreditados ante la sede legislativa, abandonaron la cobertura de todas las actividades en la institución, en protesta por la agresión perpetrada contra dos colegas.
En misiva dirigida a los presidentes de ambas cámaras, señalaron que este acto, que socava la profesión de periodista, 'es despreciable, bárbaro, antidemocrático', y añade que los incidentes ocurrieron en los confines del Parlamento, que 'se supone es el baluarte de la democracia'.
De igual manera, enfatizaron que las amenazas son perjudiciales para la serenidad y la estabilidad quienes ejercen su profesión.
Tras los sucesos, el presidente del Senado, Joseph Lambert, dijo que se tomarán acciones enérgicas contra los involucrados en la brutalidad contra los comunicadores, y se disculpó con la prensa, cuya función es 'informar al público', sentenció.