En la contienda de hace dos años, la participación final alcanzó la cifra récord del 74,95 por ciento del censo, pero a diferencia de la de este jueves (día laborable), aquella cita electoral tuvo lugar un domingo.
Los catalanes votan hoy en unos comicios que decidirán si dar el triunfo a los partidos separatistas, que proclamaron el 27 de octubre la independencia unilateral de la rica comunidad autónoma, o a las agrupaciones contrarias a la secesión.
Con un pronóstico incierto, las formaciones independentistas y las defensoras de la unidad constitucional de España se disputan la mayoría en el parlamento regional, fijada en 68 de un total de 135 escaños.
En la anterior legislatura, interrumpida tras la inédita intervención de la autonomía por el gobierno central de Mariano Rajoy para frenar el desafío secesionista, el independentismo dominaba la cámara con 72 bancas.
Las encuestas publicadas en las últimas semanas sugieren que las fuerzas a favor de la escisión de España podrían reducir esa ventaja y perder el control de la asamblea legislativa, aunque los unionistas tampoco alcanzarían la supremacía necesaria para gobernar.
Más de 5,5 millones de electores están llamados a votar en unos comicios de carácter excepcional, con varios candidatos de las huestes separatistas presos o en el exterior, imputados por rebelión, sedición y malversación tras la declaración unilateral de independencia.
Madrid, 21 dic (PL) La participación en las elecciones que celebra hoy la región española de Cataluña se ubicaba, cuatro horas después de su apertura, en 34,69 por ciento, cifra muy similar a la registrada en los comicios de 2015.