Si bien esa causa es tan discrecional que, forzando su interpretación, podría no cumplirse si él aceptara su culpa y expresara arrepentimiento, neutralizando el concepto de permanente, la bancada parlamentaria de Fuerza Popular (FP), mayoritaria, está decidida a defenestrarlo sumariamente.
Kuczynski fue puesto en la picota por la revelación de la compañía brasileña Odebretch de que pagó más de cinco millones de dólares a una empresa del gobernante y a otra de un viejo socio suyo, cuando el mandatario era primer ministro y titular de Economía del gobierno del actual prófugo Alejandro Toledo (2001-06).
El Parlamento está bajo control de la mayoría que ejerce FP y resulta difícil que este ceda en su empeño de destituir al jefe de Estado, al igual que el progresista Frente Amplio, que presentó la moción de vacancia el viernes.
Tres analistas, Fernando Tuesta, José Carlos Requena y Ángel Delgado, coincidieron en que los días de Kuczynski como presidente están contados, casi con seguridad, y se declararon escépticos sobre la posibilidad de que ejerza una defensa exitosa que impida su vacancia. Tuesta señaló que si el mandatario emprende una rápida y efectiva acción ante la opinión pública, que no apoya tampoco a sus impugnadores de FP, según una encuesta, podría tener un mejor escenario para su defensa ante el pleno congresal.
De esa manera, añadió, podría procurar que el voto de cada congresista tenga un grado de responsabilidad tan alto, que lo ponga en duda y lo disuada, logrando así que la defenestración no alcance el número de votos requerido, de 87 votos sobre un total de 130 legisladores.
El propio Tuesta puso en duda que logre ese objetivo, sobre todo porque en menos de un año y medio que lleva en la presidencia, no ha podido demostrar capacidad de reacción como la planteada.
Los tres analistas coincidieron en que es posible que Kuczyski renuncie antes del jueves para evitar ser destituido y eventualmente vilipendiado.
'El escenario está ya más o menos definido, o la renuncia o la vacancia', apuntó Requena.
Para Delgado, cualquier argumento generará polémica y más cuestionamientos y daría lugar a que aparezcan nuevos documentos que lo contradigan, como ocurrió tras su comparecencia televisiva de la noche del jueves.
Entonces admitió solo un cobro de su empresa Westfield a Odebrecht por servicios de consultoría financiera que ofreció cuando no era miembro del gobierno, y de un servicio similar prestado personalmente para First Capital, referida a un proyecto a cargo de la empresa brasileña, que él no contrató, sino su apoderado.
Si bien está claro que trabajar para una empresa que contrata con el Estado es un delito, el problema, anotó, es que Kuczynski no distingue entre las actividades estatales y privadas porque tiene una larga trayectoria de operar en uno y otro campo, bajo sospecha de sacar provecho de ello.
Lima, 18 dic (PL) Mientras casi todos los análisis se inclinan hacia la renuncia o destitución, como únicas opciones del presidente peruano, Pedro Pablo Kuczynski, este convocó a una rueda de prensa con medios televisivos, obviamente para defenderse.