
Damasco, 11 jun (PL) Entre abril y junio del presente año, Estados Unidos y parte de la coalición internacional que lidera, atacó al Ejército sirio en la provincia de Homs y junto a la frontera sureste con Jordania e Irak, en evidente desacato de las más elementales normas internacionales.
Siria califica tales acciones como ilegítimas, criminales y sin ningún tipo de autorización y bajo el pretexto de que se 'defiende' un punto donde se despliegan tropas estadounidenses, noruegas y de algunos otros países miembros de la denominada coalición.
En mayo ocurrió el bombardeo de la base aérea de Shairat, en la central provincia de Homs y de los últimos días de abril hasta el pasado ocho de junio, fueron atacados puntos del Ejército sirio y milicias aliadas en la región de Al Tanf, en territorio de esta nación del Levante y a 30 kilómetros al noreste de la frontera jordana.
Todo sucede como parte de una escalada que aumenta la tensión en medio de la guerra impuesta a este país y a pesar de la creación de cuatro zonas de distensión en territorio sirio según acuerdos logrados en Astaná, capital de Kazajstán.
Las dudas están disipadas, de manera arbitraria las tropas estadounidenses incursionan en territorio sirio, atacan a su Ejército y en realidad apenas combaten al Estado Islámico, Daesh, en árabe, para 'facilitar' las operaciones del llamado Ejército Libre Sirio.
En la capital kazaja, el acuerdo para las zonas de distensión fue firmado por 27 grupos extremistas, junto a Rusia, Irán y Turquía y la mencionada agrupación que ni es ejército, ni sirio, ni libre, hizo caso omiso de las decisiones que facilitaron de algún modo, una relativa calma en esta acosada nación.
Rusia e Irán y por supuesto Siria, han condenado esas acciones y coinciden en señalar que Washington aboga por aumentar el drama y la posibilidad de enfrentamientos de consecuencias imprevisibles.
Sin mucho esfuerzo analítico, una buena parte de los especialistas sobre el tema coinciden en señalar que de esa manera Estados Unidos y sus acólitos cumplen preceptos y teorías expresadas por Volver Perthes, a cargo de los asuntos de trabajo militar, de seguridad y terrorismo, de la comisión de Naciones Unidas para el Medio Oriente.
Dicha 'comisión' es dirigida en esencia por el secretario general adjunto de Naciones Unidas para Asuntos Políticos, Jeffrey Feltman, de una larga trayectoria 'diplomática' en El Líbano, Irak, Libia y Afganistán.
Para observadores políticos diversos, Estados Unidos agudiza las tensiones en beneficio propio, en aras de asegurar posicionamientos que le faciliten el acceso continuo a los petrodólares,y a los vastos yacimientos de gas en el este sirio, un interés demostrado desde hace un buen tiempo.
De ahí que los enfrentamientos con el Ejército sirio en la extensa frontera jordana e iraquí se conviertan en realidad en un 'muro de contención' para evitar que Damasco recupere territorios que por derecho propio le pertenecen como Estado soberano e independiente.