En esas circunstancias, se esperan valores máximos inferiores a los 20 grados centígrados y mínimas por debajo de 10 en los territorios ubicados del centro hacia el norte de la península, los cuales podrán ser de entre cuatro y seis grados en los valles alpinos.
El empeoramiento de las condiciones meteorológicas abre las puertas a la influenza, la cual, en opinión de especialistas, debe afectar este año a entre seis y siete millones de italianos, con 11 mil posibles fallecimientos, en comparación con menos de cinco millones en la temporada invernal 2015-2016, en la que se produjeron ocho mil decesos.
En opinión del virólogo Fabrizio Pregliasco, investigador de la Universidad Estatal de Milán, la mayor agresividad de la enfermedad este año se debe a la presencia de dos nuevos virus procedentes de Asia: una nueva variante del H3N2A/Hong Kong y del B/Phuket.
Otros virus probables en esta temporada serán el H1N1A/California y el B/Brisbane, expresó el especialista en declaraciones a la prensa.
Aunque no existen fechas definidas para el inicio y fin de las epidemias estacionales de influenza, en Italia comienzan usualmente en diciembre cuando las bajas temperaturas se mantienen estables durante un tiempo prolongado y culminan en abril con la llegada de la primavera.
La influenza es una infección viral aguda de las vías respiratorias, altamente contagiosa, la cual puede afectar a todos los grupos de edades, aunque con mayor índice de morbilidad en los extremos.
Roma, 4 oct (PL) Con el descenso de las temperaturas a partir de hoy como preámbulo del invierno, aumenta en Italia el temor al impacto de una epidemia estacional de influenza mucho más agresiva que la del año anterior. 
